MIAMI, Estados Unidos ― El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, dejó abierta este jueves la posibilidad de endurecer o aliviar las sanciones contra el régimen cubano y afirmó que cualquier cambio dependerá del comportamiento de La Habana, durante una rueda de prensa en la Casa Blanca.
Ante una pregunta de la periodista Cristina Londoño, de Noticias Telemundo, sobre la efectividad de las restricciones del Tesoro y la posibilidad de ajustarlas para obtener cambios del Gobierno cubano, Bessent respondió: “Una vez más, eso va a depender del Gobierno cubano; pueden subir, pueden bajar. Hemos tratado de hacer llegar ayuda humanitaria, y el régimen la rechazó porque quería que pasara por su sistema corrupto. (…) Es zanahoria y garrote (…)”.
El funcionario agregó en el mismo intercambio que el secretario de Estado, Marco Rubio, está “haciendo un trabajo fantástico al gestionar este proceso” y sostuvo que el Departamento del Tesoro trabaja junto al jefe de la diplomacia estadounidense en la política hacia Cuba.
El secretario no detalló qué condiciones concretas tendría que cumplir el régimen para un eventual alivio ni qué conductas provocarían nuevas medidas.
El pronunciamiento se produjo menos de un mes después de que el presidente, Donald Trump, firmara la Orden ejecutiva 14404, que amplía el marco de sanciones contra Cuba bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional. La orden autoriza al secretario del Tesoro y al secretario de Estado a sancionar a personas extranjeras vinculadas con sectores de la economía cubana como energía, defensa, minería, servicios financieros y seguridad, así como a quienes actúen en nombre del Gobierno cubano, le presten apoyo material o estén relacionados con corrupción o graves abusos de derechos humanos.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro (OFAC, por sus siglas en inglés) precisó posteriormente que la nueva autoridad funciona de manera paralela a las Regulaciones de Control de Activos Cubanos, el cuerpo normativo que sostiene buena parte del embargo estadounidense. Según la OFAC, la orden no sustituye esas restricciones, sino que añade un programa separado que extiende el riesgo de sanciones a personas extranjeras no cubanas y a instituciones financieras extranjeras que realicen o faciliten transacciones significativas con personas bloqueadas bajo esa orden.
En la primera aplicación relevante de ese marco, el 7 de mayo la OFAC actualizó el registro del conglomerado militar Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA) y de Moa Nickel S.A. bajo la nueva autoridad relacionada con Cuba, y añadió a Ania Guillermina Lastres Morera, presidenta ejecutiva de GAESA, a la “Lista de nacionales especialmente designados y personas bloqueadas”.
La agencia advirtió además que los actores extranjeros debían actuar con cautela en sus vínculos con GAESA y fijó el 5 de junio próximo como fecha límite para determinadas operaciones de cierre o liquidación con esa entidad, sin eliminar las prohibiciones ya vigentes para personas sujetas a jurisdicción estadounidense.
Por otro lado, el Departamento de Estado anunció este mes que Estados Unidos estaba dispuesto a proporcionar 100 millones de dólares en asistencia directa al pueblo cubano, principalmente en alimentos y medicinas, siempre que la distribución se realizara mediante la Iglesia Católica u organizaciones humanitarias independientes, y no a través del aparato estatal cubano.
En su respuesta en la Casa Blanca, Bessent sostuvo que el régimen había rechazado la entrada de ayuda porque quería canalizarla por su “sistema corrupto”, aunque no precisó si se refería a ese paquete específico o a gestiones anteriores.
La Habana ha rechazado las nuevas medidas de Washington y las ha presentado como sanciones coercitivas unilaterales y un castigo colectivo contra la población cubana. El canciller Bruno Rodríguez ha sostenido que las restricciones tienen carácter extraterritorial y violan la Carta de las Naciones Unidas, una posición que el Gobierno cubano ha reiterado en medio de la crisis económica, energética y alimentaria que atraviesa la Isla.










