septiembre 23, 2026

Santiago de Cuba raciona la electricidad a dos horas diarias sin decir a quién le toca ni cuándo

La directora en funciones de la Empresa Eléctrica provincial reconoció que la entidad no puede publicar una programación de apagones porque el servicio depende de la generación que le autoricen cada día.
Una ciudad cubana en apagón
Una ciudad cubana en apagón (Foto: Cubadebate)

MIAMI, Estados Unidos ― La Empresa Eléctrica Santiago de Cuba intenta garantizar a sus clientes residenciales un mínimo de dos horas de electricidad al día mediante un sistema de rotación que la propia entidad no está en condiciones de anunciar de antemano, mientras 37 barrios de la provincia permanecen sin servicio por transformadores dañados tras el robo de aceite dieléctrico. Así lo expuso Yaritza Nieves de Armas, directora en funciones de la Empresa Eléctrica en la provincia en un intercambio con medios de prensa del territorio.

Las cifras que ofreció la funcionaria, referidas a la jornada del 16 de septiembre, miden la distancia entre lo que la provincia consume y lo que recibe. La demanda santiaguera alcanzó 234 megavatios (MW) en el pico nocturno y 219 MW en el diurno. La afectación fue de 204 MW en el horario nocturno y de 159 MW en el diurno.

De ese margen sale el mínimo de dos horas. “Si puedo dar dos horas, doy dos horas. Y bueno, así vamos rotando para que por lo menos la población pueda tener mínimo dos horas de servicio”, explicó Nieves de Armas, que descartó divulgar un calendario: “Eso es muy complejo porque en determinado momento está en correspondencia con la generación del día, todos los días no es igual”, dijo.

El reparto tampoco es uniforme. La entidad coordina a diario con Aguas Santiago y con Recursos Hidráulicos los circuitos que alimentan los rebombeos de agua, y esos reciben un trato distinto del resto: la jornada que la directiva describió, algunos estuvieron las 24 horas con corriente y otros entre 11 horas y 40 minutos y 20 horas y 40 minutos de servicio, en una ciudad donde el abasto depende de que las bombas tengan electricidad.

Al déficit de generación se suma un deterioro que la empresa no logra contener. “Todos los días hay incidencia en algún barrio por robo de aceite a los transformadores”, afirmó la directiva, que situó en 37 la cantidad de barrios sin servicio por esa causa en el momento de sus declaraciones. La recuperación es lenta porque depende de la disponibilidad de equipos y porque el aceite que queda tras la extracción suele estar contaminado, de modo que el transformador no siempre puede volver a operar con él.

La empresa pidió a los vecinos vigilar los equipos y alertar a las autoridades ante quien intente manipularlos, y advirtió del riesgo de subir a los postes. “Ya han ocurrido accidentes donde han muerto personas por robo de aceite”, recordó Nieves de Armas, que admitió los límites de la vigilancia institucional: “Es muy complejo custodiar un transformador”.

Santiago de Cuba lleva meses acumulando esos episodios. El 11 de abril un hombre murió y su hermano sufrió graves quemaduras al intentar extraer aceite de un banco de transformadores en Songo La Maya; la explosión dañó además una línea de 33 kilovoltios y dejó sin electricidad zonas de ese municipio y de Segundo Frente, según reconstruyó 14ymedio. 

La sustracción de unos 300 litros en la subestación Paquito Rosales dejó sin servicio a cerca de 17.000 personas en San Luis, y en julio se conoció una sanción de 12 años de privación de libertad por el robo de aceite en Bungo 2, en Contramaestre, que provocó unas 48 horas de apagón. El robo del aceite del transformador que alimenta el centro de Medicina Molecular obligó a trasladar muestras urgentes hasta la provincia de Granma.

El fenómeno no es exclusivo de la provincia. Al menos dos personas han muerto en Ciego de Ávila en lo que va de 2026 al intentar extraer aceite de transformadores, la más reciente el 16 de agosto en el asentamiento Gutiérrez, en Baraguá, escribió el periodista Ortelio González en Granma. Matanzas, Ciego de Ávila, Mayabeque, Santiago de Cuba y Artemisa concentran la mayor incidencia de estos delitos, con más de 300 denuncias registradas entre 2025 y 2026 según la Fiscalía General de la República. Reponer un transformador puede superar los 45.000 dólares en el mercado internacional, mientras el litro de aceite dieléctrico se paga hasta 600 pesos en el mercado ilegal para mezclarlo con combustible de vehículos y maquinaria agrícola.

Los tribunales cubanos califican esos hechos como sabotaje desde mayo de 2025, con sanciones que van de siete a 15 años de privación de libertad en la modalidad básica y que pueden llegar a la privación perpetua o a la pena de muerte cuando concurren agravantes.

La crisis de generación eléctrica en toda Cuba se mantiene sin señales de alivio. La Unión Eléctrica pronosticó para el horario de máxima demanda de este martes 22 de septiembre una disponibilidad de 1.180 MW y una afectación estimada de 2.050 MW. El lunes el servicio estuvo afectado durante las 24 horas.

Ofrecen detalles sobre condiciones actuales de sostenibilidad del servicio eléctrico en Santiago

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