LIMA, Perú — El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se encuentra este jueves en el Vaticano para sostener reuniones con el papa León XIV y altos funcionarios de la Santa Sede, en medio de crecientes tensiones entre Washington y el Vaticano y con Cuba entre los temas previstos en la agenda.
Rubio tiene programada una audiencia privada con el pontífice y posteriormente un encuentro con el secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin. La visita ocurre semanas después de que el presidente Donald Trump criticara públicamente la postura del Papa sobre Oriente Medio e Irán.
Antes del encuentro, Parolin confirmó que la reunión fue impulsada por Washington y adelantó que se tratarán los acontecimientos internacionales recientes. “Vamos a escucharlo”, declaró el cardenal ante periodistas.
El portavoz del Departamento de Estado, Thomas Pigott, indicó que Rubio dialogará con el liderazgo de la Santa Sede sobre Medio Oriente y “los intereses mutuos en el hemisferio occidental”, con atención particular a Cuba.
Uno de los asuntos que el jefe de la diplomacia estadounidense busca abordar es la distribución de ayuda humanitaria a la isla a través de la Iglesia católica. Días antes del viaje, Rubio denunció que el régimen cubano limita esos esfuerzos.
“Nos gustaría hacer más. Estamos dispuestos a dar más ayuda humanitaria a Cuba, distribuida a través de la Iglesia, pero el régimen cubano tiene que permitirnos hacerlo. No nos permitirán dar más ayuda humanitaria a su propio pueblo”, afirmó Rubio, según una publicación difundida por la Embajada de Estados Unidos en Cuba.
La sede diplomática recordó además que, tras el paso del huracán Melissa, Washington anunció tres millones de dólares en ayuda humanitaria canalizada mediante Cáritas en el oriente cubano y posteriormente aprobó otros seis millones adicionales “porque hay mucha necesidad”.
El embajador estadounidense ante la Santa Sede, Brian Burch, describió la cita prevista entre Rubio y León XIV como “una conversación sincera”.
El Vaticano ha desempeñado históricamente un rol mediador entre Washington y La Habana. La Santa Sede facilitó el acercamiento diplomático entre Barack Obama y Raúl Castro entre 2014 y 2016, y durante la administración de Joe Biden participó en gestiones relacionadas con la liberación de presos cubanos.
León XIV también mantiene vínculos personales con Cuba. El pontífice visitó la Isla en varias ocasiones como superior general de los agustinos y parte de su ascendencia materna se remonta a La Habana del siglo XVIII.
Desde el Observatorio Cubano de Derechos Humanos, Yaxys Cires valoró como significativa la visita del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, a la Santa Sede, al considerar que fortalece un canal de diálogo entre dos actores clave en el escenario internacional, incluso cuando mantienen diferencias. A su juicio, el hecho de que Rubio sea un hombre de fe y coloque la dignidad humana en el centro de su visión política añade un componente relevante al encuentro.
Cires también destacó la cooperación entre la Iglesia y Estados Unidos en apoyo al pueblo cubano, especialmente tras el impacto del huracán Melissa, subrayando que esa articulación ha tenido efectos concretos en miles de hogares vulnerables. “La colaboración entre la Iglesia y Estados Unidos ha sido positiva y efectiva para miles de familias en Cuba, en un contexto donde la pobreza alcanza al 89% de la población”, afirmó.
En esa línea, señaló que tanto la Santa Sede como la Iglesia cubana pueden desempeñar un papel determinante no solo en la actual coyuntura, sino también en un eventual proceso de reconstrucción del país. Según explicó, la Iglesia, pese a las limitaciones que enfrenta, tiene la capacidad de acompañar y facilitar un consenso nacional amplio. “La Iglesia puede ser un actor clave para propiciar un gran acuerdo político entre los cubanos, incluyendo al exilio y a la sociedad civil organizada”, concluyó.
La visita de Rubio se produce en un contexto de deterioro de las relaciones entre Trump y el Vaticano. El mandatario estadounidense acusó recientemente al Papa de ser “débil en materia de crimen y terrible para la política exterior”, después de que León XIV condenara las amenazas de destrucción contra Irán durante la reciente escalada militar en Oriente Medio.
Trump volvió a cuestionar esta semana al pontífice al afirmar que considera “aceptable” que Irán posea armas nucleares, declaraciones que han provocado resquemores entre ambas partes y que la actual visita de Rubio podría aliviar.









