MIAMI.-El régimen cubano anunció la excarcelación de 2.010 personas privadas de libertad mediante un indulto aprobado en el marco de la Semana Santa, una decisión que las autoridades presentan como un “gesto humanitario”, pero que ocurre en un contexto marcado por tensiones internas, crisis económica y movimientos políticos vinculados a Washington.
Según informaron medios oficiales, la medida responde a un proceso de revisión basado en criterios como la buena conducta, el cumplimiento parcial de la sanción y el estado de salud de los reclusos. Entre los beneficiados figuran jóvenes, mujeres, adultos mayores de 60 años, así como extranjeros y cubanos residentes en el exterior.
El régimen precisó que quedaron excluidos del indulto quienes cumplen condenas por delitos considerados graves, como agresión sexual, homicidio, narcotráfico, robo con violencia o reincidencia penal. También se descartó a sancionados por delitos contra la autoridad, una categoría bajo la cual suelen procesarse opositores y manifestantes.
Se trata de la segunda excarcelación en lo que va de año. Hace apenas semanas, las autoridades habían anunciado la liberación de un grupo más reducido —alrededor de 50 presos—, como una señal política en medio de contactos indirectos y presiones internacionales sobre la situación de derechos humanos en la Isla.
El nuevo indulto, el quinto desde 2011, eleva a más de 11.000 el número de beneficiados por este tipo de medidas en la última década. Sin embargo, organizaciones independientes han cuestionado reiteradamente la opacidad de estos procesos y han señalado que, en muchos casos, los presos políticos no son incluidos en las listas.
El anuncio ocurre en un momento en que se han intensificado las discusiones en torno a Cuba dentro de la política estadounidense. Recientemente, legisladores demócratas pidieron al presidente Donald Trump revisar la estrategia de “máxima presión”, mientras figuras como el secretario de Estado Marco Rubio han insistido en que cualquier alivio económico debe estar condicionado a cambios políticos en la Isla.
En paralelo, el propio gobernante Miguel Díaz-Canel reconoció recientemente que funcionarios cubanos han sostenido contactos con representantes del Gobierno de Estados Unidos, en medio de una crisis energética y económica que mantiene al país en una situación crítica.
En ese contexto, la excarcelación masiva de reclusos puede interpretarse como un gesto calculado hacia la comunidad internacional, en un momento en que La Habana busca aliviar presiones sin ceder el control político, pero sobre todo responder a las presiones de Estados Unidos.
Se desconoce si habrá presos políticos entre los liberados.








