LIMA, Perú — Vecinos de la zona Norte y el Caribe en la provincia de Guantánamo salieron a las calles en protesta tras meses con apenas una hora de corriente al día e incluso hasta dos días sin electricidad.
El Centro de Asesoría Legal Cubalex, señaló que las condiciones eléctricas en esas zonas figuran entre las más severas del país. “Solo tienen electricidad entre 45 minutos y una hora al día”, alertó la organización, al describir el impacto de los apagones sobre la vida cotidiana de los guantanameros.
La manifestación ocurrió además a unas cinco cuadras de la sede provincial del Partido Comunista de Cuba, circunstancia que provocó una rápida movilización de fuerzas estatales.
Según la denuncia, al lugar acudió el primer secretario del PCC en Guantánamo, Yoel Pérez García, junto con un operativo de seguridad integrado por “camiones con boinas negras, policías vestidos de civil y alrededor de cinco patrullas”.
Mientras el funcionario castrista intentaba calmar a la población hablando de subsidios y ayudas, el pueblo denunciaba las condiciones extremas en que sobreviven y exigieron soluciones inmediatas, como quedó registrado en un video publicado por Cubanet.
“¡Más de 27 horas sin corriente!”, gritó uno de los manifestantes.
Hasta el momento no se habían confirmado arrestos vinculados con la protesta. No obstante, Cubalex advirtió sobre “el riesgo de represión, detenciones arbitrarias y otras violaciones de derechos humanos contra quienes ejercen pacíficamente su derecho a la protesta”.
Las protestas por apagones se han multiplicado en distintas regiones de Cuba en medio del agravamiento de la crisis energética nacional, marcada por déficits de generación, averías en centrales termoeléctricas y escasez de combustible.
Este mismo miércoles, vecinos de la calle Rabí, entre Santa Emilia y Santos Suárez, en el municipio habanero de Diez de Octubre, protagonizaron un cacerolazo que se extendió por varias cuadras hasta Enamorados, después de pasar más de 24 horas sin servicio eléctrico.
Martí Noticias ubicó la protesta en esa zona de Santos Suárez y recogió testimonios que sitúan el inicio de la manifestación poco después de la 1:00 de la tarde. Horas antes, el activista Magdiel Jorge Castro había difundido en X un primer reporte del hecho: “Fuerte cacerolazo a esta hora en Santos Suárez, La Habana. A plena tarde… la gente ya no aguanta más”.
De acuerdo con Martí Noticias, el activista Orlando Ramírez, testigo de la protesta, dijo que el cacerolazo duró más de dos horas. “Yo pasé por ahí casualmente… Cuando sentí el golpe de la cazuela doblando la esquina de mi casa en Santa Emilia y Rabí”, relató.
Según su testimonio, la falta de electricidad impide bombear agua y provoca que los alimentos se echen a perder, dos efectos directos de los apagones que alimentan el malestar vecinal.
Otra residente de la zona, Yanaisy Curbelo, declaró a Martí Noticias que en el lugar hubo una gran aglomeración de personas y que los vecinos gritaban: “queremos comida, queremos luz, queremos agua”. Curbelo describió la situación como insoportable por el calor, los insectos, el hambre y la falta de sueño: “Llevamos día y medio sin electricidad. Es una locura, no se puede dormir”.
Sobre la respuesta policial, aseguró que llegaron patrullas y que, aunque no vio represión física directa, los agentes impedían usar teléfonos para filmar: “Lo que sí no te dejaban era filmar ni tener el teléfono en la mano ni nada”.









