LIMA, Perú — El cirujano cubano Yonardo Fonseca Mesa denunció públicamente las condiciones de precariedad y la retención forzada que enfrenta en su centro laboral, luego de protagonizar un incidente en un hospital de Ciego de Ávila.
En una publicación difundida en Facebook, el médico relató que, tras una noche marcada por apagones y sin poder desayunar por la falta de gas y electricidad en su vivienda, logró llegar “de manera creativa” al hospital para cumplir con su jornada. Sin embargo, al intentar subir en ascensor hacia el quinto piso, donde lo esperaban dos cirugías, un funcionario le exigió abandonar el elevador.
“Resulta que un ‘jefe de asuntos sin importancias’ (que en mi vida había visto) tiene la desfachatez de decirme que debo bajarme y subir por las escaleras porque, según él, eran ‘órdenes del director del hospital’, y que aquel engendro de aparato era ‘solo para pacientes’”, escribió Fonseca Mesa.
El especialista detalló además el contexto en que ocurrió el episodio: “Hoy, después de una mala noche de apagones y un amanecer sin desayuno (porque no tengo gas ni corriente ni ‘paneles solares’), después de luchar de manera ‘creativa’ en qué carajos llegar al lugar donde dicen que aún trabajo; entro al ascensor para intentar arribar al 5to. piso y salón, en el que me esperaban dos pacientes con cáncer para operarlas”.
Pese al altercado, el cirujano decidió continuar con su labor. “Aunque la situación se puso un poco tensa, por supuesto que no me bajé, llegué a mi salón e hice lo mejor que pude por aquellas dos personas que no tenían culpa de nada”, señaló.
Más allá del incidente puntual, Fonseca Mesa, quien mantiene una postura crítica con el régimen castrista, utilizó su publicación para cuestionar las condiciones laborales del personal sanitario en Cuba. “Yo les voy a decir algo, ‘jefes’ que sé que miran a escondidas mi perfil: la mierda que ustedes me pagan (8.800 pesos = 17 dólares) no me alcanza ni para comprar papel higiénico”, expresó.
El médico también denunció que, pese a haber solicitado en repetidas ocasiones abandonar su puesto laboral, las autoridades no han autorizado su salida. “Llevo casi cinco años pidiéndoles ‘liberación’ y no les da la gana de soltarme”, afirmó.
En el cierre de su mensaje lanzó una advertencia dirigida a la administración hospitalaria: “Les sugiero que pongan mi foto en los ascensores o repártanla a todos los mononeuronales que pongan en esa vergonzosa tarea porque la próxima vez que algo así me ocurra daré media vuelta y, con dolor por los que no tienen culpa, no operaré ni a la madre que me parió”.
La denuncia ha generado reacciones en redes sociales, donde usuarios vinculan el testimonio con el deterioro de las condiciones de trabajo en el sistema de salud cubano, afectado por carencias materiales, bajos salarios, prolongados cortes eléctricos y la falta de personal sanitario.
Según datos oficiales publicados el pasado año, unos 5.399 médicos cubanos abandonaron los centros de salud en 2024, lo que representa una disminución del 7% respecto al año previo. El número de galenos del Ministerio de Salud Pública de Cuba (MINSAP) pasó de 80.763 en 2023 a 75.364 en 2024, lo que refleja una contracción sostenida en el sector sanitario.
Como consecuencia, la cantidad de habitantes por médico aumentó de 103 a 131 en los últimos cuatro años, una cifra que incluye a los profesionales enviados al extranjero dentro de las llamadas “misiones internacionalistas”, aunque el número real de estos ya no se publica oficialmente.
Los datos, publicados por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) en el Anuario Estadístico de Cuba 2024, muestran tendencias negativas en todas las especialidades de facultativos cubanos con respecto al año anterior.
La caída más pronunciada se registra entre los médicos de familia, pilar del sistema comunitario cubano, cuyo número descendió de 27.535 a solo 12.912 en un año, lo que equivale a una pérdida del 53 %.









