LIMA, Perú — La presencia en Estados Unidos de la joven cubana Melissa Broughton Valdés, hija de una alta funcionaria del aparato represivo en Cuba, ha generado una ola de reacciones en la comunidad del exilio, particularmente en el sur de Florida.
Broughton Valdés, quien emigró en 2023 y ahora reside en Tampa, es hija de Niurka Valdés Figueredo, teniente coronel y jefa de Instrucción Policial en Ciego de Ávila, incluida recientemente en la base de datos Represores Cubanos, de la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba.
La oficial ha participado en causas penales contra menores de edad detenidos tras las masivas protestas del 13 de marzo de 2026 en Morón.
Antes de emigrar, Broughton Valdés fue conocida en la televisión estatal, con participaciones en producciones como “Tras la Huella” y algunas telenovelas.
De acuerdo con un reporte de Martí Noticias, ingresó a Estados Unidos con una visa de no inmigrante junto a su esposo y posteriormente obtuvo residencia permanente. En 2024 habría viajado a la Isla, donde visitó a su madre.
En Tampa también reside Yulissys Valdés Figueredo, hermana de la oficial y tía de la artista, lo que ha intensificado el debate en plataformas digitales. Uno de los testimonios más difundidos ha sido el de Maday Oliva Piña, quien cuestionó la situación: “Soy hija de pastores opositores que sufrieron acoso por personas como tu madre… abuso, detenciones y golpizas… Hoy estoy en tierra de libertad, pero no se me hace justo que tú estés aquí en este gran país”.
El caso cobró mayor visibilidad tras la difusión por la usuaria María Regla Castro de publicaciones antiguas que documentan la llegada de Broughton Valdés a Estados Unidos en mayo de 2023, cuando fue recibida por familiares.
“Recientemente, autoridades de EE.UU. revocaron el estatus y expulsaron a familiares de altos funcionarios iraníes (como la sobrina del general Qasem Soleimani) precisamente por mentir u omitir información sobre sus vínculos con el régimen y por fraude en el proceso de asilo o visa. ¿Por qué con Melissa Broughton Valdés es diferente?”, cuestionó Castro, al tiempo que exigió una “revisión inmediata” del caso migratorio.
La controversia ha tenido repercusiones laborales. Según confirmó Martí Noticias, la joven fue despedida de su empleo en una joyería de Tampa (Marcelo’s Jewelry), cuya administración expresó: “Somos orgullosos refugiados cubanos… rechazamos categóricamente el régimen cubano y todo lo que representa”.
La situación ha avivado cuestionamientos en redes sociales sobre la presencia en territorio estadounidense de familiares de funcionarios asociados a la dictadura castrista.
Por su parte, el pasado 5 de abril Melissa Broughton Valdés reaccionó públicamente a la controversia generada en torno a su presencia en Estados Unidos.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, la joven buscó desmarcarse de las acusaciones dirigidas a su madre y subrayó que no pretende justificarse. En su declaración, afirmó que ha construido su vida en Estados Unidos por mérito propio y defendió su derecho a ser valorada de manera individual.
Broughton Valdés también expresó que comparte el anhelo de “una Cuba libre” y rechazó ser juzgada por el rol de su entorno familiar.
“Durante años he sido víctima de la división que crea la política dentro de las familias, pero solo yo conozco mis sacrificios”, subrayó.









