Miami-Dade revoca la licencia de Vanguard Energy, la empresa que firmó un contrato con CUPET

La medida coincide con la incorporación de la Unión Cuba-Petróleo (CUPET) a la “Lista de nacionales especialmente designados y personas bloqueadas”.
Camiones de CUPET
Camiones de CUPET (Foto: Trabajadores)

MIAMI, Estados Unidos ― El recaudador de impuestos de Miami-Dade, Dariel Fernández, revocó este jueves la licencia comercial de Vanguard Energy, empresa con sede en Coral Gables que había firmado un contrato para utilizar instalaciones de la petrolera estatal cubana CUPET y enviar a la Isla grandes cargamentos de gasolina y diésel.

La medida fue anunciada el mismo día en que la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos incorporó a la Unión Cuba-Petróleo (CUPET) a la “Lista de nacionales especialmente designados y personas bloqueadas” (SDN, por sus siglas en inglés).

“La transacción informada de Vanguard Energy involucra a la empresa petrolera estatal cubana CUPET, que está sancionada por Estados Unidos”, declaró Fernández en un comunicado oficial.

“A la luz de los acuerdos contractuales reportados de la compañía, la declaración pública del Departamento de Estado sobre las licencias y el anuncio de sanciones federales contra CUPET, nuestra oficina ha revocado el Recibo de Impuesto Comercial Local de Vanguard Energy”, agregó.

El funcionario sostuvo que cualquier empresa que opere en Miami-Dade debe cumplir las sanciones federales, las leyes de Florida y las disposiciones locales. “El condado de Miami-Dade no servirá como base de operaciones para actividades que socaven la ley federal o apoyen a la dictadura cubana”, afirmó Fernández.

La decisión se produjo después de que Vanguard Energy revelara que había suscrito en mayo un contrato con una agencia importadora cubana para arrendar instalaciones de almacenamiento pertenecientes a CUPET. La operación contemplaba transportar combustible en buques petroleros y almacenarlo en Cuba para venderlo principalmente a negocios privados, organizaciones humanitarias y entidades religiosas.

Matthew Klann, presidente de Vanguard Energy, había declarado al Miami Herald que la compañía pretendía enviar en cada operación más de 250.000 barriles de diésel y gasolina regular de 87 octanos, con una frecuencia aproximada de una vez al mes o cada 40 días.

“Buscamos traer un buque de tamaño razonable, con más de 250.000 barriles de diésel y gasolina, gasolina regular de 87 octanos, para depositarlos en un tanque”, explicó Klann.

El proyecto permitiría sustituir el sistema utilizado hasta ahora por Vanguard Energy, que transportaba combustible destinado al sector privado cubano en contenedores ISO con capacidad aproximada para 6.900 galones. Según la empresa, ese procedimiento resultaba costoso e ineficiente porque los recipientes debían enviarse a Cuba, descargarse y regresar posteriormente para volver a llenarse.

Vanguard Energy aseguró que conservaría en todo momento la propiedad del combustible almacenado en las instalaciones de CUPET y que el producto no sería transferido al Gobierno cubano. También afirmó que seleccionaría directamente a los compradores, inspeccionaría los depósitos y recibiría los pagos en Estados Unidos, sin utilizar el sistema bancario de la Isla.

La compañía sostuvo en una declaración citada por el Miami Herald que las ventas quedarían restringidas a clientes que superaran su programa de diligencia debida. “Las ventas se limitarán a clientes que completen satisfactoriamente el programa de diligencia debida de Vanguard, garantizando transparencia, rendición de cuentas y cumplimiento de las regulaciones estadounidenses aplicables”, indicó la empresa.

“Para cumplir las leyes de Estados Unidos, Vanguard también implementará salvaguardias destinadas a garantizar que el combustible no sea desviado al Gobierno cubano ni a empresas estatales cubanas sancionadas por Estados Unidos”, añadió.

Sin embargo, el Departamento de Estado advirtió que la compañía no contaba con autorización federal para ejecutar el contrato anunciado. “Vanguard Energy no ha recibido ninguna licencia estadounidense para esta transacción. Las sanciones de la Administración Trump permanecen vigentes, salvo que exista una orientación o licencia específica en contrario”, declaró un portavoz del organismo al Miami Herald.

Un funcionario de la Administración estadounidense precisó posteriormente que la empresa necesitaba autorización para contratar con entidades designadas o empresas estatales cubanas comprendidas en la Orden ejecutiva 14404, firmada por el presidente Donald Trump el 1 de mayo.

Esa orden autoriza el bloqueo de bienes e intereses de entidades que operen en sectores como la energía, la defensa, la minería, las finanzas y la seguridad dentro de la economía cubana, así como de aquellas que sean propiedad o estén bajo el control del Gobierno de Cuba.

Con la designación anunciada este jueves, los bienes e intereses de CUPET que se encuentren en Estados Unidos o bajo posesión o control de ciudadanos y empresas estadounidenses quedan bloqueados. También quedan prohibidas, salvo autorización expresa, las transacciones de personas estadounidenses con la petrolera estatal.

El secretario de Estado, Marco Rubio, acusó a la cúpula cubana de utilizar la energía como instrumento de control social y enriquecimiento, mientras la población enfrenta apagones y escasez de combustible. “Como cualquier otro recurso en la Isla, la energía ha sido utilizada durante mucho tiempo como arma por el Gobierno comunista cubano, como herramienta de represión y cleptocracia para su propio beneficio”, señaló el Departamento de Estado al anunciar las sanciones.

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