LIMA, Perú — La gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González-Colón, sugirió que los dirigentes cubanos deberían tomar con seriedad las recientes señales enviadas desde Washington y afirmó que no le sorprendería que julio se convierta en un mes determinante para el futuro político de la Isla.
Durante una entrevista concedida a Telemundo 51, la mandataria puertorriqueña vinculó el incremento de la actividad militar estadounidense en Puerto Rico con la estrategia regional de la administración del presidente Donald Trump y consideró que La Habana debería evaluar cuidadosamente las propuestas realizadas por el secretario de Estado Marco Rubio.
“Yo creo que quien estudia la política pública internacional tiene que ver estas palabras del secretario Rubio como un ultimátum”, afirmó González-Colón. “El gobierno cubano debería ya tomar esa oferta que ha hecho el Gobierno de los Estados Unidos y hacer ese cambio, y julio podría ser un excelente mes para verlo”.
La gobernadora destacó que desde el año pasado se ha observado una creciente presencia militar estadounidense en Puerto Rico y recordó la reciente visita del secretario de Defensa, Pete Hegseth, a instalaciones militares de la región.
“Cuando el secretario de Guerra Hegseth visita las tropas, la acción siempre viene después”, declaró. “Ha sido una persona que donde pone su palabra pone la acción”.
Según explicó, entre mayo y agosto se desarrollarán maniobras militares en territorio puertorriqueño con la participación de más de 8.000 efectivos.
“Van a estar habiendo ejercicios militares en Puerto Rico. Más de 8.100 tropas van a estar haciendo prácticas militares aquí”, señaló.
González-Colón sostuvo además que la política hacia Cuba impulsada por Marco Rubio representa uno de los enfoques más firmes de Washington en décadas.
“Yo creo que el secretario Marco Rubio ha ejercido la política pública de los Estados Unidos de la manera más puntual que en los últimos 25 años”, manifestó.
La gobernadora aseguró que el jefe de la diplomacia estadounidense ha ofrecido una vía para que el régimen cubano emprenda cambios políticos y económicos.
“Marco Rubio le ha tendido una alfombra roja al Gobierno cubano para salir de la situación, de la debacle en la que están viviendo”, dijo. A su juicio, Washington ha creado “un ambiente de paz” que ha sido rechazado por La Habana, aunque insistió en que las autoridades cubanas deberían analizarlo “a fondo”.
Las declaraciones se producen pocos después de que el secretario de Seguridad Pública de Puerto Rico, brigadier general Arthur J. Garffer, realizara comentarios similares sobre la situación cubana durante una entrevista en la base aérea Roosevelt Roads, en Ceiba.
Garffer afirmó entonces que el gobierno encabezado por Miguel Díaz-Canel atraviesa una etapa crítica y aseguró que “Cuba está muy próxima a ser liberada”. También señaló que el próximo 26 de julio podría coincidir con acontecimientos políticos relevantes para la Isla.
“Creo que sería tremendo que antes de o el mismo día se dé algún tipo de derrocamiento de este régimen dictatorial comunista”, expresó el funcionario.
El brigadier general sostuvo además que los dirigentes cubanos todavía tendrían la posibilidad de abandonar el poder de forma voluntaria, pero advirtió que esa oportunidad no sería permanente.
“Se les están dando varias oportunidades para que se vayan a Rusia, China o Corea del Norte”, afirmó. “Si no toman esa oportunidad, hay lo que se llama un punto de decisión, que ya la administración la tiene”.
Las declaraciones de ambos funcionarios puertorriqueños ocurren en medio de una escalada de las tensiones entre Washington y La Habana, marcada por nuevas sanciones contra entidades vinculadas al aparato militar cubano y un aumento de la actividad militar estadounidense en el Caribe.










