MIAMI, Estados Unidos ― El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó este miércoles desde la Base Naval de Guantánamo que su departamento está “preparado y posicionado para cualquier contingencia posible” en Cuba, en medio de la escalada de presiones de la Administración de Donald Trump contra el régimen de La Habana.
“Lo que ocurra con el futuro de Cuba está en manos del presidente de Estados Unidos y de la dirigencia cubana”, declaró Hegseth ante militares estadounidenses reunidos en la instalación.
En otra advertencia recogida este miércoles por el diario británico The Times, Hegseth instó al Gobierno cubano a no intentar conseguir armamento capaz de amenazar la instalación militar o el territorio de Estados Unidos.
“Sería imprudente que el Gobierno de Cuba intentara adquirir u obtener acceso a tipos de armas que pudieran alcanzar esta base o el territorio estadounidense. Estarían provocando una confrontación que no solo no desean, sino que no podrían soportar”, sostuvo.
Durante el encuentro con los militares, el funcionario también transmitió un mensaje de respaldo de Trump y aseguró que la Administración daría mayor libertad de actuación a las tropas encargadas de ejecutar sus órdenes.
“En nombre del Departamento de Guerra y del presidente Trump, él siempre quiere que les diga que los respalda”, afirmó Hegseth.
El titular añadió que, cuando era teniente en Guantánamo y posteriormente en Irak, esperaba que sus superiores lo respaldaran al tener que adoptar decisiones difíciles “en cuestión de segundos”. Hegseth sirvió en la Base Naval de Guantánamo entre 2004 y 2005 como oficial de la Guardia Nacional de Nueva Jersey.
La agenda publicada por el Departamento de Guerra indica que el viaje tenía como objetivo reunirse con las tropas de la estación naval y continuar posteriormente hacia Tampa, Florida, donde se encuentra la sede del Comando Central de Estados Unidos, responsable de las operaciones militares en Oriente Medio.
La visita ocurre menos de dos semanas después de que el jefe del Comando Sur, general Francis Donovan, se reuniera con altos oficiales cubanos en el perímetro de la Base Naval de Guantánamo. El encuentro del 29 de mayo, inusual entre mandos militares de ambos países, abordó la seguridad operacional, la protección de las fuerzas y la preparación de la instalación.
La delegación cubana estuvo encabezada por el general Roberto Legrá Sotolongo. El Comando Sur informó entonces que Donovan realizó una evaluación de la seguridad perimetral, mientras las autoridades de la Isla aseguraron que ambas partes habían acordado mantener la comunicación entre los mandos militares.
El desplazamiento de Hegseth también ocurrió después de una visita poco frecuente a La Habana del director de la Agencia Central de Inteligencia, John Ratcliffe, a comienzos de mayo, y en un contexto de creciente actividad militar estadounidense en el Caribe.
En marzo, Donovan había declarado ante el Senado que las Fuerzas Armadas estadounidenses no se estaban preparando para invadir Cuba. El general sostuvo entonces que los planes existentes estaban dirigidos a proteger la Embajada de Estados Unidos en La Habana, defender la Base Naval de Guantánamo y apoyar una posible respuesta ante una migración masiva.
La postura coincide con la Estrategia de Defensa Nacional de 2026, que convirtió la defensa del territorio estadounidense y la recuperación de la “dominación militar” de Washington en el hemisferio occidental en prioridades oficiales.
El documento establece que Estados Unidos buscará impedir que sus adversarios emplacen “fuerzas u otras capacidades amenazantes” en la región y promete ofrecer al presidente “opciones militares creíbles”, así como emprender acciones “enfocadas y decisivas” cuando la Administración considere que sus intereses no son respetados.
La visita ocurre también mientras Trump incrementa la presión económica, diplomática y judicial sobre La Habana. Su Gobierno ha establecido un bloqueo de facto a los suministros de combustible mediante amenazas de aranceles contra países que vendan petróleo y otros recursos energéticos a la Isla, una medida que ha agravado los apagones y la crisis económica cubana.
Hegseth ya había visitado la Base Naval de Guantánamo en febrero de 2025, poco después de asumir el cargo, para inspeccionar las operaciones de detención de migrantes y reunirse con militares estadounidenses.










