febrero 6, 2026

Los derechos de la mujer son derechos humanos

¡Abajo con la tiranía represora! Devuélvanle la soberanía y los derechos al pueblo de Cuba. ¡Váyanse! Ustedes ya no tienen nada que hacer allí.
Mujeres cubanas
Una mujer cubana (Foto: CubaNet)

MIAMI:- Hillary Rodham Clinton, entonces Primera Dama de los Estados Unidos, hizo famosas estas palabras cuando las pronunció el 5 de septiembre de 1995 en su discurso ante el pleno de la 4ta Conferencia de Naciones Unidas sobre la Mujer, celebrada en Beijing. “Los derechos humanos son derechos de la mujer, y los derechos de la mujer son derechos humanos”, pronunció.

La Declaración de Derechos Humanos de la ONU detalla claramente cuáles son los derechos de todos. Aquí enfoco este tema desde la óptica feminista que comparto con Clinton:

  • el derecho a la libertad, a la vida y a la seguridad personal (Art.3);
  • el derecho a no ser objeto de tráfico humano (Art.4);
  • el derecho a no ser torturada, degradada o castigada cruelmente (Art.5);
  • el derecho a no ser detenida o arrestada arbitrariamente, ni a ser desterrada (Art.9)
  • el derecho a una vista pública e imparcial y a un juicio justo y transparente (Art.10);
  • el derecho, una vez instruida de algún delito real y no inventado o inexistente, a considerársele inocente hasta que no sea probada su culpabilidad en un juicio que provea todas las garantías necesarias (Art.11);
  • el derecho a la privacidad personal, familiar, de su residencia y correspondencia (Art.12);
  • el derecho a la libertad de movimiento y residencia, y a salir de su país y a entrar de nuevo en el mismo (Art.13);
  • el derecho a su nacionalidad y a que esta no le sea negada arbitrariamente (Art.15);
  • el derecho a su propiedad personal y a que no se le prive de la misma (Art.17);
  • el derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión, y a manifestar públicamente sus ideas en la educación, práctica, culto y observación de sus creencias (Art.18);
  • el derecho a la libertad de opinión y expresión sin ninguna interferencia, que incluye el derecho a recibir e impartir sus ideas en cualquier medio sin importar las fronteras (Art.19);
  • el derecho a la libre reunión y asociación (Art.20);
  • el derecho a elecciones libres y genuinas (Art.21);
  • el derecho al trabajo y a un sueldo que garantice una existencia digna a la persona y a su familia (Art.23);
  • el derecho a un nivel de vida adecuado que garantice la salud y el bienestar respecto a la alimentación, ropa, vivienda y salud (Art.25);
  • el derecho a la educación, y el derecho prioritario a determinar el tipo de educación que recibirán sus hijos (Art.26);
  • el derecho a la protección de los derechos y contra la agresión o destrucción de los mismos por parte de un grupo o persona, o del mismo Estado (Art.30).

La violencia institucional del Estado contra la mujer es una flagrante violación de los derechos humanos. Es el deber del Estado proteger a sus ciudadanas de todo tipo de violencia. En Cuba, el Estado practica la violencia contra todos sus ciudadanos, y las mujeres no son excepción. En su práctica de censura, opresión, vigilancia y castigo en contra, específicamente, de sus detractores, opositores y disidentes pacíficos y de sus creadores independientes, el Estado cubano viola sistemáticamente los artículos 3, 5, 9, 10 11, 12, 13, 17, 18, 19, 20, 26 y 30 de la Declaración Universal, de la cual Cuba fue gestora en1948 y signataria -si bien tardía- en 2007.

En marzo de 1980, Cuba también firmó la Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés). El Artículo 3 exige que el Estado tome todas las medidas apropiadas, leyes incluidas, que garanticen la participación y el desarrollo pleno de las mujeres en lo político, social, económico y cultural, y el ejercicio y disfrute de sus derechos humanos y libertades fundamentales, sin discriminación por razón alguna

CEDAW también exige de los Estados signatarios la garantía de que las mujeres puedan participar en organizaciones no-gubernamentales y demás asociaciones independientes concerniente a la vida pública y política de la nación (Art.7.c).  

En este repaso, el Estado cubano suspende la asignatura. Al no respetar en general los derechos humanos de su pueblo, Cuba tampoco respeta los derechos de la mujer. La lista de violaciones es kilométrica: desalojos y déficit-sin-fin de vivienda, albergues insalubres, derrumbes y muertes; racionamiento y escasez de alimentos básicos, durante décadas; salarios y jubilaciones que no alcanzan ni para una semana del mes; desabastecimiento de medicinas; cárcel por educar a los hijos en casa, siguiendo los legítimos dictados de la fe; violación de la residencia, la correspondencia, y las comunicaciones; confiscación de propiedad privada como celulares y computadoras; represión por ejercer arte, periodismo o pequeños negocios de forma independiente; arrestos arbitrarios constantes; juicios sumarísimos y sentencias injustificadas; contratación indebida de servicios profesionales a países extranjeros en lo que se ha llamado “esclavitud moderna”.

Las más recientes violaciones de derechos humanos contra cubanas sucedieron el 28 de enero. A Berta Soler, líder de las Damas de Blanco la arrestaron el día del natalicio de José Martí, cuando se dirigía a la residencia del encargado de negocios de EE.UU. en Cuba, Mike Hammer, para asistir a una celebración de la fecha patria. A Yoani Sánchez y a su esposo, el también periodista independiente Reinaldo Escobar, ambos de 14 y Medio, también fueron detenidos por las mismas razones. Poco después fueron llevados a su casa y ordenados a no salir de ella el resto del día. Casi un arresto domiciliario.

Este tres de febrero se cumplió otro aniversario del sufragio femenino en Cuba (1934). Resucitemos el espíritu de las sufragistas cubanas que lucharon contra la dictadura de Gerardo Machado, y luego contra la de Fulgencio Batista.

¡BASTA YA!  ¡Fuera con el machangato militar cubano! ¡Abajo con la tiranía represora! Devuélvanle la soberanía y los derechos al pueblo de Cuba. ¡Váyanse! Ustedes ya no tienen nada que hacer allí.

ARTÍCULO DE OPINIÓN Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no necesariamente representan la opinión de CubaNet.

Sigue nuestro canal de WhatsApp. Recibe la información de CubaNet en tu celular a través de Telegram.

Ileana Fuentes

Escritora y feminista. Autora de "Cuba sin caudillos: Un enfoque feminista para el siglo 21".