LIMA, Perú — El régimen cubano recibió este miércoles un nuevo cargamento de arroz desde China, producto donado en medio del agravamiento de la crisis económica, el deterioro del sistema energético y la creciente dependencia de la Isla de sus aliados políticos.
Un reporte del medio estatal Cubadebate señala que el buque Loyalty Hong arribó al puerto de La Habana con 15.600 toneladas del grano, destinadas a contribuir al abastecimiento alimentario en el país.
“Con esta entrega se completa la donación de 30.000 toneladas anunciada por la Embajada de China en enero último, en un contexto marcado por las dificultades económicas que enfrenta la Isla”, resalta la nota oficial.
Además del arroz, el Gobierno chino había aprobado a inicios del 2026 como parte de la nueva ronda de asistencia a Cuba una ayuda financiera de 80 millones de dólares.
La decisión fue comunicada tras un encuentro en el Palacio de la Revolución entre el mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel, y el embajador chino en La Habana, Hua Xin, quien trasladó la aprobación del paquete por parte del presidente y líder del Partido Comunista de China, Xi Jinping.
Los donativos llegan en momentos en que la población enfrenta una escasez crónica de productos básicos, apagones de más de 12 horas diarias en varias provincias, falta de combustible y una inflación que ha pulverizado el poder adquisitivo. El arroz, alimento esencial en la dieta cubana, es hoy un producto deficitario en la red estatal y se comercializa a precios inalcanzables para buena parte de la población en los mercados agropecuarios y el mercado informal.
Pese a la narrativa oficial sobre la “cooperación estratégica” con Pekín, la reiteración de donativos y ayudas de emergencia evidencia la incapacidad del modelo económico cubano para garantizar el abastecimiento mínimo y la estabilidad energética sin recurrir de forma constante al auxilio de aliados políticos.
Durante el encuentro también se abordaron proyectos en el sector energético, en particular en el ámbito de la energía solar fotovoltaica, cuyos cronogramas y modalidades de ejecución han debido ser modificados. No obstante, las autoridades no ofrecieron detalles sobre plazos, montos concretos por proyecto ni mecanismos de control, en un contexto en el que persisten serias dudas sobre la gestión y el destino final de los recursos recibidos.
China se consolida así como uno de los principales sostenes financieros y políticos del régimen cubano, junto a otros aliados estratégicos, en un escenario de contracción económica, endeudamiento, deterioro de infraestructuras y creciente descontento social, mientras el Gobierno continúa sin rendir cuentas claras sobre el uso de la ayuda internacional.









