MIAMI, Estados Unidos ― Un nuevo cargamento de ayuda humanitaria financiada por el Gobierno de EE.UU. llegó en la mañana de este jueves 17 de septiembre al Aeropuerto Internacional “Abel Santamaría” de Santa Clara, con 700 kits de alimentos y otros 700 de productos de higiene destinados a la provincia de Cienfuegos, confirmó Cáritas Cuba.
El envío fue recibido por el sacerdote Manel Homar Toboso, vicario general de la Diócesis de Cienfuegos, y Ana Isabel Palenque Guillemí, directora de Cáritas en ese territorio. Aunque la aeronave aterrizó en Villa Clara, la carga será trasladada a la demarcación eclesial de Cienfuegos, que comprende la provincia del mismo nombre y el municipio de Trinidad, en Sancti Spíritus.
Los suministros comenzarán a distribuirse “de forma inmediata” mediante la parroquia de Lajas y sus comunidades, precisó Palenque Guillemí. Los voluntarios de Cáritas deberán identificar previamente los hogares que padecen inseguridad alimentaria y dificultades para acceder al agua, los dos criterios generales establecidos para seleccionar a los beneficiarios.
Dentro de ese grupo, la organización católica priorizará a los adultos mayores de 60 años, las personas con discapacidad o encamadas, las mujeres embarazadas o en período de lactancia y las familias con niños menores de cinco años. La selección y la entrega quedarán en manos de equipos parroquiales que trabajan directamente en las comunidades.
Cáritas Cienfuegos indicó con anterioridad que la asistencia se concederá de acuerdo con las necesidades de cada familia, independientemente de su religión, filiación ideológica, cultura, identidad o costumbres. El procedimiento incluye visitas domiciliarias para comprobar la situación de los posibles receptores antes de incorporar sus nombres a los registros de distribución.
Más de 50 voluntarios de Palmira, Cruces y Lajas recibieron el 12 de agosto una capacitación sobre la organización de las entregas y la identificación de los casos de mayor vulnerabilidad. La formación tuvo lugar en la parroquia La Santa Cruz, en el municipio de Cruces, con la participación de los sacerdotes de las comunidades donde comenzaría el reparto.
Ana Isabel Palenque explicó entonces que el proyecto buscaría atender a “los vulnerables dentro de los vulnerables” en medio de la crisis socioeconómica que afecta a la población cubana. Cáritas calculó que unas 10.200 familias de la Diócesis de Cienfuegos podrían recibir la asistencia de manera escalonada, aunque esa proyección corresponde al programa completo en el territorio y no únicamente al cargamento llegado este jueves.
La organización no ha detallado cuántas etapas serán necesarias para alcanzar esa cifra, el calendario de los próximos vuelos ni la cantidad de familias que recibirán los 1.400 kits recién llegados. Los datos publicados tampoco permiten determinar si cada hogar seleccionado obtendrá un paquete de alimentos y otro de higiene o si habrá una distribución diferente según sus necesidades.
El cargamento forma parte del fondo de 100 millones de dólares aprobado por la Administración de Donald Trump para proporcionar asistencia directa a la población cubana. De ese total, 60 millones son canalizados mediante Cáritas Cuba, con el acompañamiento de Catholic Relief Services (CRS), mientras los otros 40 millones estarán a cargo de otras organizaciones humanitarias.
CRS es la agencia humanitaria internacional de la comunidad católica estadounidense y mantiene una relación de trabajo con Cáritas Cuba desde 1993. La entidad afirma haber proporcionado más de 32 millones de dólares en suministros médicos y de emergencia para hospitales, hogares de ancianos y víctimas de desastres naturales en la Isla durante ese período. También calcula que la red nacional de Cáritas cuenta con unos 12.000 voluntarios distribuidos entre las 11 diócesis cubanas.
Cáritas no publicó una relación específica del contenido del cargamento recibido este jueves. Al comenzar el programa en julio, sin embargo, describió los módulos alimentarios como paquetes con 10 libras de arroz, 10 de frijoles, un galón de aceite, una libra de azúcar morena, tres libras de pastas, seis latas de sardinas en tomate y cinco de atún en agua.
Los módulos de aseo distribuidos durante aquella primera etapa contenían cuatro jabones de baño, detergente en polvo, dos tubos de pasta dental, cuatro cepillos de dientes, tabletas para potabilizar agua, dos paquetes de almohadillas sanitarias, un cubo plástico con tapa, un recipiente con capacidad para 20 litros de agua y una lámpara recargable. La institución no ha confirmado si todos esos productos y cantidades se repiten sin cambios en la carga destinada a Lajas.
Las primeras entregas correspondientes al fondo de 100 millones de dólares comenzaron el 22 de julio en Bejucal, provincia de Mayabeque, y Alquízar, en Artemisa. Cáritas Habana asumió la distribución de los paquetes en las cabeceras municipales y otras localidades de ambos territorios.
Otro avión arribó al Aeropuerto Internacional “Abel Santamaría” el 10 de septiembre con 700 kits de alimentos y otros 700 de higiene destinados a Quemado de Güines y Rancho Veloz, dentro de la Diócesis de Santa Clara. El cargamento fue recibido por el obispo Arturo González Amador y la directora de Cáritas Santa Clara, Vanessa Hernández Toledo.
González Amador advirtió entonces que la cantidad disponible no permitiría atender a todas las familias necesitadas y que la asistencia solo aliviaría durante unos días la situación de los casos más urgentes. Los voluntarios comenzaron después a llevar los módulos a asentamientos rurales y de difícil acceso. En Lutgardita, Carahatas, La Esperanza y El Conde fueron entregados al menos 45 paquetes, mientras otra brigada llegó el 15 de septiembre a Riquelme y varios caseríos cercanos.
El programa de 100 millones de dólares es distinto de los fondos de tres y seis millones asignados anteriormente a la asistencia para las provincias orientales afectadas por el huracán Melissa. Cáritas señaló en julio que la nueva operación abarcaría progresivamente las diócesis comprendidas entre Pinar del Río y Camagüey, mientras continuaban de manera paralela las entregas relacionadas con el ciclón.
La organización católica ha reconocido que la asistencia “no es masiva en su cobertura” y que sus recursos no permiten llegar a todas las personas necesitadas. En el caso del vuelo recibido este jueves, Cáritas no informó el peso total del cargamento, su valor monetario, el número definitivo de beneficiarios ni la fecha en que concluirá la distribución en Lajas.










