LIMA, Perú — Funcionarios de los departamentos de Justicia y del Tesoro de Estados Unidos investigan a decenas de organizaciones sin fines de lucro, grupos activistas y ciudadanos estadounidenses por presunta coordinación con funcionarios del régimen cubano en actividades de cabildeo, recaudación de fondos, campañas de comunicación, delegaciones políticas y envío de suministros a la isla, como parte de una posible operación de influencia extranjera dentro de territorio estadounidense.
Según reveló Fox News Digital, una investigación periodística identificó a 145 organizaciones —entre sindicatos, entidades sin fines de lucro, colectivos activistas, redes de viajes y plataformas mediáticas— que han movilizado apoyo a favor del Gobierno castrista y del Partido Comunista de Cuba. En conjunto, estas estructuras reportan ingresos anuales cercanos a 1.000 millones de dólares.
El reportaje forma parte de la primera entrega de una serie investigativa de Fox News Digital sobre las acusaciones de que la dictadura castrista habría construido una red de influencia dentro de Estados Unidos, actualmente bajo investigación de autoridades federales. Su primera parte se centra en la rápida respuesta y movilización de esa presunta estructura tras la acusación formal contra Raúl Castro.
En el texto, fuentes citadas indicaron además que investigadores federales examinan a unos 40 ciudadanos estadounidenses que presuntamente coordinaron con funcionarios cubanos el envío de bienes y suministros a la Isla a través de “convoys” y “flotillas” organizados este año.
De acuerdo con el informe, las pesquisas analizan si algunas de estas organizaciones y activistas habrían coordinado con funcionarios cubanos actividades de cabildeo, campañas de mensajes, delegaciones, recaudación de fondos y organización política sin registrarse bajo la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA), normativa que exige ese trámite cuando ciudadanos estadounidenses realizan actividades políticas bajo dirección o control de un gobierno extranjero.
Fox News señaló que el ecosistema investigado incluye siete grandes redes: organizaciones vinculadas al empresario tecnológico Neville Roy Singham; sindicatos y activistas laborales; brigadas de viajes y caravanas hacia Cuba; grupos socialistas, marxistas y comunistas; plataformas mediáticas y de propaganda; redes legales y académicas; y estructuras de ayuda humanitaria y campañas de suministros.
Entre las organizaciones mencionadas figuran ANSWER Coalition, Party for Socialism and Liberation, BreakThrough News, CodePink, People’s Forum y Tricontinental, algunas de ellas vinculadas, según el reporte, a la red de Singham, residente en Shanghái y señalado por Fox News por respaldar causas alineadas con el Partido Comunista Chino, incluida la defensa del régimen cubano.
Las autoridades también examinan posibles violaciones al régimen de sanciones estadounidenses contra Cuba, supervisado por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), particularmente en relación con el envío de suministros, campañas de recaudación, caravanas humanitarias y flotillas que podrían haber incumplido restricciones financieras o requisitos de reporte.
Aunque la defensa pública de causas políticas está protegida por la Primera Enmienda y existen excepciones humanitarias dentro del régimen de sanciones, los investigadores buscan determinar si algunas organizaciones “cruzaron la línea entre el activismo independiente y actividades coordinadas bajo dirección de funcionarios cubanos”, según fuentes citadas el medio.
En respuesta, la Embajada de Cuba en Washington negó haber incurrido en actividades indebidas y aseguró que sus diplomáticos actúan dentro de los límites establecidos por la Convención de Viena.
“Los diplomáticos cubanos cumplen estrictamente con la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas”, declaró una portavoz de la misión diplomática del régimen cubano, quien añadió que parte del trabajo diplomático consiste en “promover relaciones amistosas” e “interactuar con organizaciones e instituciones de la sociedad civil en el Estado en el que están acreditados”.
La embajada sostuvo además que “no es extraordinario ni constituye una violación del derecho internacional o de las leyes de Estados Unidos que diplomáticos cubanos interactúen con la sociedad civil”, y aseguró que no alienta a ciudadanos estadounidenses “a derrocar o actuar contra el orden constitucional de Estados Unidos”.
Fuentes familiarizadas con la investigación señalaron que las pesquisas también incluyen el análisis de las actividades de varios activistas y organizadores vinculados al movimiento de solidaridad con Cuba, entre ellos el creador de contenido Hasan Piker, la cofundadora de CodePink Medea Benjamin y la coordinadora de CodePink en Washington, Olivia DiNucci.








