marzo 20, 2026

Ayuda humanitaria con propaganda política: ¿Quiénes integran el Convoy Nuestra América?

El convoy no solo agrupa a políticos, sindicalistas y activistas, sino que combina perfiles institucionales, mediáticos y de militancia ideológica.
Tres de los participantes en el Convoy Nuestra América
Tres de los participantes en el Convoy Nuestra América (Imagen: Progressive International)

MIAMI, Estados Unidos. — El Convoy Nuestra América, que prevé confluir en La Habana este fin de semana con más de 20 toneladas de ayuda, comenzó a llegar a Cuba con un primer envío de insumos médicos desde Europa y la participación de representantes de al menos 19 países, según reportes de la prensa internacional.

La iniciativa, impulsada por la Internacional Progresista, no solo agrupa a políticos, sindicalistas y activistas, sino que combina perfiles institucionales, mediáticos y de militancia ideológica, lo que configura una operación con dimensión humanitaria y, a la vez, claramente política.

Un primer cargamento de cinco toneladas de insumos médicos arribó a La Habana el 18 de marzo, como parte de un plan más amplio que incluye envíos por aire, mar y tierra, según reportó El País.

La operación contempla la llegada de más embarcaciones desde México con alimentos, medicinas y voluntarios, con el objetivo de superar las 20 toneladas de ayuda.

La misión, inicialmente concebida como una flotilla marítima, evolucionó hacia un convoy global coordinado que involucra rutas desde Europa, América Latina y Estados Unidos.

Dirigentes políticos: núcleo visible del convoy

El grupo incluye a figuras políticas de alto perfil dentro de la izquierda internacional. Entre ellas, Jeremy Corbyn, exlíder del Partido Laborista británico; Pablo Iglesias, exvicepresidente del Gobierno de España y fundador de Podemos; y Clara López, exministra y figura histórica de la izquierda colombiana, según EFE.

A ellos se suma Gerardo Pisarello Prados, diputado español vinculado al espacio político de izquierdas en ese país, y David Adler, co-coordinador general de la Internacional Progresista y uno de los principales organizadores del convoy.

El propio diseño de la iniciativa, impulsada por una plataforma política transnacional como la Internacional Progresista, refuerza el carácter ideológico del grupo organizador.

El convoy no se limita a actores políticos tradicionales. También participan perfiles con fuerte presencia en el activismo contemporáneo y en plataformas digitales.

Entre ellos destaca Hasan Piker, streamer estadounidense con amplio alcance en redes; el líder sindical Chris Smalls, conocido por su papel en la organización laboral en Estados Unidos; y el grupo musical irlandés Kneecap, caracterizado por su activismo político, según el reporte de EFE.

La presencia de estos perfiles apunta a una estrategia que combina movilización política con visibilidad mediática y capacidad de amplificación en redes sociales.

El convoy cuenta además con la participación de Cuban Americans for Cuba, descrita como una red de activistas cubanoestadounidenses que se integrará en la entrega de suministros y actividades en La Habana.

Una iniciativa con objetivos políticos explícitos

Diversos reportes coinciden en que el convoy no solo busca entregar suministros, sino también visibilizar y cuestionar la política estadounidense hacia Cuba. La propia iniciativa ha sido presentada como un intento de “romper el bloqueo”.

Además, proyectos paralelos vinculados a la misma red —como la flotilla “Rumbo a Cuba”, impulsada por organizaciones políticas y sociales europeas— han planteado abiertamente la misión como una denuncia del embargo estadounidense y una acción de presión internacional.

La ayuda humanitaria —medicinas, alimentos y equipamiento— es uno de los ejes declarados, pero la composición del grupo y los objetivos expresados por sus promotores sitúan la iniciativa también como una acción política coordinada en torno a Cuba, en un contexto de crisis económica en la isla y de tensiones con Estados Unidos.

Incluso, el mes pasado trascendió que la Internacional Progresista contaba en su estructura de dirección con una figura clave del régimen cubano: Mariela Castro Espín, diputada a la Asamblea Nacional del Poder Popular, directora del estatal Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX) y, además, hija del dictador Raúl Castro Ruz.

Castro Espín no es una simpatizante periférica de la Internacional Progresista, sino miembro de su “consejo asesor”, órgano encargado de fijar la dirección estratégica de la coalición. 

Además de Castro Espín, entre los nombres asociados a la coalición figuran perfiles políticos claramente identificables por su postura antiembargo: además de Jeremy Corbyn aparece como miembro CODEPINK, una organización simpatizante del régimen de la Isla.

Activistas prodemocracia cubanos han cuestionado el carácter de la misión y el contexto en que se produce. En redes sociales, la cubana exiliada Salomé García Bacallao lanzó las etiquetas #DerechoARegresar y #SiEllosEntranNosotrosTambién. 

En un mensaje que ha sido replicado por decenas de cuentas, García Bacallao denunció el doble estándar del régimen de La Habana: la apertura del Estado cubano a expediciones extranjeras mientras mantiene restricciones contra ciudadanos considerados disidentes o incómodos.

Este lunes, García Bacallao y otros activistas residentes en Miami, entre los que se cuentan Ramón Saúl Sánchez y Norges Rodríguez Almiñán, anunciaron una serie de acciones públicas para reclamar su derecho a regresar a la Isla, al tiempo que solicitaron al Gobierno de Estados Unidos una excepción legal que permita organizar una misión marítima hacia Cuba con ayuda humanitaria.

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