MIAMI.- El periodista de Cubanet Vladimir Turró recibió este martes 200.000 pesos cubanos (400 USD) como compensación por el teléfono celular que le rompió una funcionaria durante un incidente ocurrido días atrás mientras el reportero denunciaba el desvío de pipas de agua en La Habana. El pago se realizó en la estación de policía del Capri, Arroyo Naranjo, donde Turro había sido citado en la mañana.
El propio periodista relató a Cubanet que inicialmente temió que la citación fuera un nuevo episodio de hostigamiento por su trabajo como reportero independiente, algo que ha ocurrido en repetidas ocasiones. Sin embargo, al llegar a la unidad policial le informaron que la funcionaria señalada por la agresión, a quien él acusó formalmente en esa misma estación por agredirlo y romper su dispositivo, acudiría para pagarle el valor del teléfono dañado.
“Aún no me lo creo. Me pagaron la suma que yo dije que valía mi teléfono, 200.000 pesos. ”, contó Turro a este medio. Según su testimonio, la mujer llegó sobre las 11 de la mañana y entregó el dinero en efectivo. Una oficial le pidió a Turró que lo contara dentro de la estación policial y posteriormente la funcionaria de Aguas de La Habana se retiró.
El incidente que originó el pago ocurrió el pasado sábado cuando el reportero interpeló a la funcionaria por el desvío de pipas de agua destinadas a la población. Durante la conversació, la mujer lo agredió y rompió su teléfono celular. El momento quedó registrado en video y fue difundido por Cubanet a inicios de la semana, material que posteriormente circuló ampliamente en redes sociales.
Tras recibir el dinero, el periodista sostuvo una conversación con un teniente coronel de la policía que entró a la oficina donde estaba Vladimir Turró y le preguntó por el teléfono roto y por las publicaciones que había realizado Cubanet alertando que él estaba en la estación de policías.
Durante ese intercambio, el oficial también le preguntó si pensaba acusar formalmente a la funcionaria de corrupción. Turro respondió que no contaba en ese momento con pruebas suficientes para una denuncia legal, aunque los exhortó a investigar ellos.
Turró aseguró que permanecerá atento a posibles represalias. Según explicó, durante la conversación el oficial le advirtió que podría enfrentar una acusación por difamación si la funcionaria así lo decidiese.
En medio de negociaciones con Estados Unidos, el hecho resulta inusual en el contexto cubano, donde las denuncias de agresiones contra periodistas independientes nunca terminan con compensaciones económicas o reconocimientos de responsabilidad por parte de funcionarios estatales. Al contrario, los represores son premiados mientras la policía procesa a los reporteros.
Sin embargo, episodios como este no significan que la presión contra voces críticas haya disminuido en Cuba. La represión contra periodistas y ciudadanos continúa. Una joven habanera identificada como Rocío Sanz Rodríguez denunció en redes sociales que fue citada por la Policía después de publicar comentarios críticos sobre la situación del país. Según relató en Facebook, un agente de la Seguridad del Estado se presentó en su vivienda para entregarle una citación que la obliga a acudir a una “entrevista” con las autoridades. Mientras tanto, este miércoles la periodista independiente Camila Acosta permanecía bajo vigilancia en su casa, donde fue apostada una patrulla policial y un agente de la Seguridad del Estado en motocicleta para impedirle salir.
En las últimas semanas ha cobrado relevancia nacional e internacional los casos de Ernesto Ricardo Medina y Kamil Zayas Pérez, jóvenes integrantes del proyecto audiovisual independiente El4tico, quienes fueron acusado por la dictadura bajo los presuntos delitos de “propaganda contra el orden constitucional e instigación a delinquir”.








