MIAMI, Estados Unidos. – El congresista cubanoamericano Carlos Giménez (republicano por Florida) acusó públicamente a la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum de “mentir” sobre el suministro de crudo a Cuba y exigió que esos envíos se detengan “de inmediato”, tras conocerse los reportes que ubican a México como el principal proveedor de petróleo a la Isla en 2025, incluso por encima del suministro venezolano.
En una publicación en X, Giménez escribió: “En el Congreso de Estados Unidos, sabemos que la presidenta de México, Sheinbaum, miente descaradamente. Dice ser amiga de USA y luego nos traiciona al proveerle petróleo gratuito a la dictadura en Cuba. Esto debe parar de inmediato. Las consecuencias serán severas”.
Justo este miércoles, en su habitual conferencia matutina, Sheinbaum negó que México esté enviando a Cuba más petróleo que el que ha mandado “históricamente”.
Poco antes, el Financial Times había reportado —con datos de la firma Kpler— que México exportó en 2025 un promedio de 12.284 barriles diarios de petróleo a Cuba, equivalente a cerca del 44% de las importaciones totales de crudo de la isla, y que Venezuela quedó por detrás con 9.528 barriles diarios.
En mayo de 2025, Petróleo Mexicanos (PEMEX) elevó sus envíos de crudo a Cuba en 2024 y su filial Gasolinas de Bienestar exportó 20.100 barriles diarios de crudo y 2.700 barriles diarios de productos petroleros ese año, por un monto equivalente a 600 millones de dólares, de acuerdo con el reporte anual de la empresa ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC).
En ese momento, “varias fuentes” dijeron a la agencia Reuters que los envíos se realizaban como donaciones, pero que PEMEX los registraba como ventas en sus informes.
El Gobierno mexicano no ha presentado una serie histórica detallada y comparable que permita zanjar con precisión si los volúmenes actuales no superan los de administraciones anteriores. Sheinbaum aseguró este miércoles que pidió el dato a PEMEX, pero que no se lo habían enviado en ese momento, y reiteró que “no hay un envío particular” a Cuba.
A mediados de diciembre pasado, Sheinbaum reafirmó que su gobierno mantendría la relación y la política histórica de apoyo a La Habana, después de que en Washington se planteara que México debería “reconsiderar” su respaldo a los regímenes de Cuba y Venezuela durante una audiencia en la Cámara de Representantes de Estados Unidos.
En su conferencia matutina del jueves 18 de diciembre, la presidenta mexicana defendió que la postura de su país con respecto a Cuba era una “decisión soberana” y sostuvo que no debía contaminar la relación bilateral con Estados Unidos.
“Esa relación siempre ha sido una diferencia entre el Gobierno de Estados Unidos y el Gobierno de México. No tiene por qué influir en la relación México-Estados Unidos y nuestra posición es soberana, es una decisión soberana y tiene que ver mucho con el humanismo que representamos”, dijo Sheinbaum.
Sheinbaum enmarcó su posición como continuidad histórica del Estado mexicano, al señalar que la relación con la Isla se ha sostenido a través de distintos gobiernos y recordó que México mantuvo una postura singular en el ámbito interamericano en los años 60. En ese sentido, afirmó que la política hacia Cuba se mantendrá “como se ha mantenido desde [el presidente Adolfo] López Mateos” y mencionó que el tema ha estado presente en la relación México-Estados Unidos desde 1959.
Un día antes, el Subcomité para el Hemisferio Occidental del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos había llevado a cabo una audiencia titulada “Relaciones de México con la región”, en la cual la congresista cubanoamericana María Elvira Salazar (republicana por Florida) reprochó la política exterior mexicana de “no intervención” y utilizó a Cuba como ejemplo de lo que describió como una contradicción entre el discurso y la práctica.
Salazar afirmó que “en los últimos cuatro meses” México había enviado a Cuba, de manera gratuita, unos 55 buques/tanqueros de petróleo que tendrían el valor de “más de 3.000 millones de dólares”. Además, criticó los acuerdos de contratación de médicos cubanos en México, por los que el Gobierno del país azteza estaría pagando “más de 100 millones de dólares” al Gobierno cubano y no directamente a los galenos.







