MIAMI, Estados Unidos. – La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum aseguró este miércoles que su país no está enviando a Cuba “más petróleo del que se había enviado históricamente” y que no existe “un envío particular” que explique el repunte reportado por medios internacionales sobre el suministro a la Isla.
En su conferencia de prensa de este miércoles, la mandataria dijo que pidió a Petróleos Mexicanos (PEMEX) los datos para entregar una “tendencia histórica” de los envíos y sostuvo que el flujo actual forma parte de contratos y de ayuda humanitaria.
Sheinbaum respondió a una pregunta en la que una periodista mencionó una nota del Financial Times, que indica que México se convirtió en el principal proveedor de petróleo de Cuba. Ante ese señalamiento, la presidenta afirmó: “Ayer [martes 6 de enero] pregunté a PEMEX ―que no me mandaron el dato―, pero no se está enviando más petróleo del que se ha enviado históricamente. No hay un envío particular”.
La presidenta argumentó que México ha enviado petróleo a Cuba “durante muchos años” por distintas razones, entre ellas contratos y “ayuda humanitaria”. También recordó que “incluso en la época de[l presidente Enrique] Peña Nieto, por ejemplo, se condonó una deuda que se tenía con Cuba”, y presentó los despachos como parte de un patrón “histórico” de apoyo.
Sheinbaum admitió, no obstante, que “con la situación actual de Venezuela” México pasa a ocupar un lugar más visible como proveedor para la Isla.
Este martes, trascendió la publicación del Financial Times, que asegura que México se convirtió en 2025 en el mayor proveedor de petróleo de Cuba. De acuerdo con datos de la firma de seguimiento Kpler citados por ese medio, el país azteca exportó a la Isla un promedio de 12.284 barriles diarios de crudo el año pasado, equivalente al 44% de las importaciones totales de crudo de la Isla.
La misma fuente indica que Venezuela, históricamente el principal suministrador de La Habana, quedó en segundo lugar con 9.528 barriles diarios (34% del total). Aunque ese volumen fue similar al de 2024, se ubicó 63% por debajo del nivel de 2023.
El repunte del flujo mexicano coincidió con un fuerte deterioro del suministro venezolano a la Isla, en un contexto en el que la Administración Trump endureció su política hacia Caracas, incluso con acciones de interdicción marítima.
PEMEX informó en una declaración presentada en diciembre ante una bolsa estadounidense que su unidad Gasolinas Bienestar envió a Cuba 17.200 barriles diarios de crudo y 2.000 barriles diarios de productos petrolíferos durante los primeros nueve meses de 2025, por un valor de 400 millones de dólares.
Sheinbaum defendió públicamente la legalidad de esos embarques: “Primero, estamos haciendo esto dentro de un marco legal como país soberano, y segundo, estamos continuando una serie de medidas de apoyo que nuestro país históricamente ha proporcionado a Cuba”.
En su testimonio ante un subcomité de la Cámara de Representantes, el 17 de diciembre de 2025, Katherine Dueholm, principal subsecretaria adjunta para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, afirmó que su agencia seguía presionando a México para que desempeñara “un papel regional constructivo alineado con los objetivos de política exterior de EE.UU.” y que, “desafortunadamente”, la actual administración mexicana “ha actuado con frecuencia de maneras que van en contra (…) de los objetivos de EE.UU., incluido su apoyo al brutal, corrupto y económicamente disfuncional régimen cubano”. Dueholm añadió: “Seguimos instando a México a reconsiderar estas posiciones”.
También los congresistas cubanoamericanos Carlos Giménez, Mario Díaz-Balart y María Elvira Salazar advirtieron de “consecuencias serias” para México si Sheinbaum continuaba “socavando la política de EE.UU. enviando petróleo a la dictadura asesina en Cuba”.







