La crisis y el futuro de Cuba entran a debate en cumbre de tanques pensantes conservadores

El escenario político y las nuevas sanciones refuerzan la idea de que Cuba ocupa un lugar más visible en la agenda de Washington, según Orlando Gutiérrez-Boronat.
Orlando Gutiérrez-Boronat y Rosa María Payá participaron en el panel titulado “La crisis cubana” en la capital de EE.UU.
Orlando Gutiérrez-Boronat y Rosa María Payá participaron en el panel titulado “La crisis cubana” en la capital de EE.UU. (Foto: Cortesía)

MIAMI, Estados Unidos ― El America First Policy Institute (AFPI) y la Texas Public Policy Foundation (TPPF) incluyeron este jueves la crisis cubana en una cumbre de política exterior celebrada en Washington D.C., con la participación de Orlando Gutiérrez-Boronat, secretario general de la Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC), y Rosa María Payá, promotora de Cuba Decide y miembro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

En un panel titulado “La crisis cubana” estuvo centrado en el futuro de la Isla y “las perspectivas de un cambio democrático”, según documentos de la cumbre a los que tuvo acceso CubaNet. Asimismo, los panelistas plantearon preguntas sobre las posibilidades reales de libertad en la Isla, las políticas que debería impulsar Estados Unidos y el papel de América Latina y del hemisferio occidental en una eventual transición.

Gutiérrez-Boronat dijo a CubaNet que la inclusión de un panel específico sobre Cuba y otros gestos dentro del evento apuntan a una mayor prioridad del tema cubano en círculos conservadores de Washington. “El America First Policy Institute es uno de los principales tanques pensantes conservadores en Washington, muy ligado a la Administración [Trump]. Su cumbre de Norteamérica ha tenido participantes muy importantes, así como una serie de gestos que indican la prioridad que es Cuba para el pensamiento conservador y para el Gobierno [de EE.UU.] en estos momentos”, declaró.

El opositor cubano afirmó que AFPI y TPPF dedicaron a la Isla un espacio con figuras vinculadas al debate de política exterior estadounidense. “Han hecho un panel dedicado a la situación de Cuba, en el cual participó gente de primer nivel, como Carrie Filipetti, como Rosa María Payá, como Mike González y un servidor”, agregó Gutiérrez-Boronat.

Carrie Filipetti es directora ejecutiva de la Vandenberg Coalition y fue subsecretaria adjunta de Estado para Cuba y Venezuela durante la primera Administración Trump. Mientras, Mike González es investigador principal de The Heritage Foundation, donde trabaja temas de identidad nacional, política exterior y sociedad estadounidense.

En la carta de invitación enviada por el AFPI a los ponentes se indica que, “durante siete décadas, Cuba ha soportado una dura y opresiva dictadura comunista” y que actualmente existen “señales de nueva presión sobre el régimen y esperanza renovada de cambio”. 

El documento también indica que el panel examinaría “el camino a seguir”, incluida la manera en que Estados Unidos podría “aplicar presión, apoyar al pueblo cubano y trabajar con socios regionales para promover un futuro estable y democrático para la Isla”.

Por su parte, Gutiérrez-Boronat también destacó que Rosa María Payá fue invitada a hacer la invocación durante el almuerzo del evento y que él recibió una solicitud similar para el desayuno.

La cumbre fue presentada por la TPPF como un encuentro para reunir a funcionarios, expertos de seguridad nacional y líderes de políticas públicas de Estados Unidos, Canadá, México y otros países, con el objetivo de debatir una estrategia regional para el hemisferio occidental. La fundación indicó que el evento abordaría asuntos como las fronteras norte y sur de EE.UU., la seguridad del Caribe, la defensa continental y la coordinación económica regional.

La discusión sobre Cuba coincidió con una nueva ofensiva de sanciones de Washington contra estructuras militares y económicas vinculadas al régimen cubano. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro informó este jueves la adición de Ania Guillermina Lastres Morera a la “Lista de nacionales especialmente designados” y actualizó las designaciones de GAESA y Moa Nickel S.A. bajo la Orden ejecutiva 14404.

Dicha norma, firmada por Donald Trump el psado 1 de mayo, autoriza sanciones contra personas extranjeras que operen o hayan operado en sectores de la economía cubana como energía, defensa y material relacionado, metales y minería, servicios financieros y seguridad. También incluye a quienes actúen por cuenta del Gobierno cubano, proporcionen apoyo material o financiero, participen en abusos graves de derechos humanos o estén implicados en corrupción vinculada a Cuba.

La OFAC explicó que la orden ejecutiva crea un programa de sanciones adicional y separado del Reglamento de control de activos cubanos. La agencia precisó que la identificación de sectores de la economía cubana no implica que todas las personas que operan en ellos queden automáticamente sancionadas, pero sí las expone a riesgo de sanciones si son determinadas formalmente bajo los criterios de la orden.

La nueva medida comenzó a tener efectos inmediatos en empresas extranjeras con operaciones en Cuba. Sherritt International suspendió su participación directa en actividades de empresas conjuntas en la Isla y anunció que repatriaría a sus empleados en la Isla. 

Para Gutiérrez-Boronat, el escenario político y las nuevas sanciones refuerzan la idea de que Cuba ocupa un lugar más visible en la agenda de Washington. “Creo que esta es otra indicación más de que la causa de Cuba es prioridad para el Gobierno americano. Y aquí estamos para alzar nuestras voces, dar nuestras opiniones, establecer nuestras premisas claras de que en Cuba hace falta un cambio profundo, real, político, y solo eso puede llevar a Cuba la prosperidad que el cubano puede lograr y que el país necesita”, sostuvo.

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