Empresa Eléctrica admite participación de trabajadores en robos de aceite y equipos fotovoltaicos

La empresa estatal aseguró que trabaja junto con la Fiscalía General y los tribunales para aplicar "toda la severidad de la ley".
Un trabajador de la Empresa Eléctrica manipula un transformador
Un trabajador de la Empresa Eléctrica manipula un transformador (Foto referencial: Empresa Eléctrica de La Habana - Facebook)

LIMA, Perú — La Empresa Eléctrica de Granma reconoció la implicación de trabajadores del propio sector en robos de aceite dieléctrico y componentes de instalaciones fotovoltaicas, delitos que la entidad considera entre los más graves que afectan actualmente la infraestructura eléctrica de la provincia.

Según informó la emisora oficial Radio Bayamo, la admisión tuvo lugar durante una reunión ampliada convocada por la empresa para establecer una política de «tolerancia cero» frente a las indisciplinas y hechos delictivos que perjudican al Sistema Electroenergético Nacional (SEN).

El encuentro estuvo encabezado por el director general de la Empresa Eléctrica de Granma, Geider Mompié Rodríguez, y el director de Organización y Sistemas, Henry Silvera Cabrera, y contó con representantes de las unidades empresariales y las direcciones funcionales de la entidad.

Durante la reunión, la dirección identificó el robo de aceite dieléctrico y la sustracción de componentes en parques fotovoltaicos como los principales hechos delictivos que afectan al sector eléctrico en Granma. La propia empresa reconoció, sin embargo, que parte de esas acciones no proviene exclusivamente de personas ajenas a sus instalaciones.

«Resulta doloroso, y absolutamente condenable que, en algunos de estos eventos, se haya identificado la implicación directa de trabajadores del propio sector», señaló la información oficial.

La empresa aseguró que trabaja junto con la Fiscalía General, los tribunales y los órganos de control y auditoría para determinar responsabilidades y aplicar «toda la severidad de la ley» contra quienes sean encontrados culpables. La dirección también anunció un reforzamiento de los mecanismos de control y vigilancia desde las unidades de base, así como mayores exigencias de transparencia en los procedimientos internos.

El aceite dieléctrico cumple una función esencial en los transformadores eléctricos, ya que contribuye tanto a su aislamiento como a la disipación del calor generado durante su funcionamiento. Su sustracción puede comprometer el funcionamiento de estos equipos y provocar daños adicionales en una infraestructura que ya opera bajo fuertes restricciones.

El reconocimiento de la empresa ocurre en medio de una de las etapas más críticas del sistema eléctrico cubano, caracterizada por apagones prolongados y frecuentes en todo el país. El déficit de generación, las averías de las centrales termoeléctricas y la falta de combustible han reducido de manera significativa la capacidad disponible para cubrir la demanda.

En los últimos meses, las autoridades cubanas han atribuido parte de las afectaciones del SEN a hechos de robo, vandalismo y presunto sabotaje contra instalaciones eléctricas. Sin embargo, esos argumentos conviven con un deterioro estructural de la red, décadas de falta de inversiones y las dificultades para garantizar mantenimiento y suministro de combustible a las plantas generadoras.

La admisión de la Empresa Eléctrica de Granma introduce además un elemento incómodo para el discurso oficial del régimen: algunos de los responsables de las pérdidas de recursos destinados al sistema eléctrico serían trabajadores de las propias instituciones encargadas de protegerlo. La entidad no precisó cuántos empleados estarían involucrados ni detalló los casos concretos investigados.

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