LIMA, Perú — Tres cubanos fueron arrestados en la provincia de Sancti Spíritus tras ser presuntamente sorprendidos mientras extraían aceite dieléctrico de transformadores eléctricos en el municipio de Jatibonico, en un incidente que dejó sin servicio a varias comunidades durante 24 horas.
Un reporte del medio oficial Cubadebate señala que los detenidos —de entre 35 y 45 años y con antecedentes penales— fueron acusados del delito de “sabotaje”, una calificación que las autoridades han comenzado a emplear en medio del deterioro sostenido del sistema electroenergético nacional (SEN).
El hecho ocurrió en la subestación del Complejo Agroindustrial Uruguay y también afectó a la subestación Pelú, provocando un corte eléctrico prolongado en viviendas de la zona.
De acuerdo con la investigación preliminar, uno de los implicados reconoció su participación en la extracción del aceite, mientras que los otros dos negaron los hechos. No obstante, el Ministerio del Interior (MININT) del régimen cubano aseguró que existen “suficientes elementos de prueba” para vincularlos con el caso.
En poder de uno de los arrestados fueron ocupados 120 litros de aceite dieléctrico, producto que se ha convertido en un artículo de alto valor en el mercado informal.
El director técnico de la Empresa Eléctrica de Sancti Spíritus, Odeivy Valdez Alba, calificó el hecho como especialmente grave.
“Sustraer aceite a un transformador y poner indisponible una unidad que abastece a miles de personas no tiene nombre”, declaró al medio oficial. “Es algo inhumano”, añadió.
Cubadebate señaló que el aceite dieléctrico puede venderse por más de 1.000 pesos cubanos por litro, lo que ha convertido este tipo de robos en una práctica recurrente en varios territorios del país.
El reporte oficial indicó además que la Empresa Eléctrica, junto al MININT, trabaja en nuevas medidas de vigilancia y control, entre ellas la instalación de sistemas técnicos para detectar manipulaciones en subestaciones y la asignación de responsables directos para su custodia.
La información se divulga en un contexto de profunda crisis energética en la Isla, con apagones diarios que afectan a amplias zonas del país por déficit de generación, averías en termoeléctricas y escasez de combustible.
Las autoridades castristas han insistido en los últimos meses en atribuir parte de la situación a actos de robo y sabotaje contra la infraestructura eléctrica, mientras persisten las críticas por el deterioro estructural de la red y la falta de inversiones sostenidas en el sistema.
Los hechos recientes en Jatibonico vuelven a poner de relieve la presión sobre una infraestructura ya debilitada, en medio de una crisis que sigue impactando servicios básicos, conservación de alimentos, suministro de agua y la actividad productiva del país.










