MIAMI, Estados Unidos ― El Gobierno cubano rechazó este miércoles la acusación hecha pública por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra Raúl Castro y otros cinco imputados por el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.
En X, Miguel Díaz-Canel calificó el proceso como “una acción política, sin ningún basamento jurídico”. Por su parte, el periódico Granma reprodujo una “Declaración del Gobierno revolucionario” que condena la “canalla acusación” contra el “líder de la Revolución cubana”.
“La pretendida acusación contra el general de ejército Raúl Castro Ruz, que acaba de comunicar el Gobierno estadounidense, solo evidencia la soberbia y la frustración que le provoca a los representantes del imperio, la inquebrantable firmeza de la Revolución cubana y la unidad y fortaleza moral de su liderazgo”, escribió Díaz-Canel en X.
La pretendida acusación contra el General de Ejército Raúl Castro Ruz, que acaba de comunicar el Gobierno estadounidense, solo evidencia la soberbia y la frustración que le provoca a los representantes del imperio, la inquebrantable firmeza de la Revolución Cubana y la unidad y… pic.twitter.com/0r0wV0kUX9
— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) May 20, 2026
El gobernante sostuvo que la acusación “solo busca engrosar el expediente que fabrican [las autoridades de EE.UU.] para justificar el desatino de una agresión militar a Cuba” y afirmó que Washington “miente y manipula los sucesos alrededor del derribo de las avionetas de la organización narcoterrorista Hermanos al Rescate, en 1996”.
Díaz-Canel, de hecho, defendió la actuación del régimen cubano en el derribo de las aeronaves: “El 24 de febrero de 1996, Cuba actuó en legítima defensa, dentro de sus aguas jurisdiccionales, tras sucesivas y peligrosas violaciones de nuestro espacio aéreo por connotados terroristas, de lo cual la administración estadounidense de turno fue alertada en más de una decena de ocasiones, pero hizo caso omiso de las advertencias y permitió las violaciones”.
El mensaje concluyó con una defensa personal de Raúl Castro. “La altura ética y el sentido humanista de su obra, derriban cualquier infamia que se pretenda levantar contra el general de ejército Raúl Castro. Como jefe guerrillero y como estadista, ganó el amor de su pueblo, a lo que se suma el respeto y la admiración de otros líderes de la región y del mundo. Esos valores son su mejor defensa y un escudo moral, frente al ridículo intento de menoscabar su talla de héroe”, afirmó Díaz-Canel.
Horas después, el régimen difundió una declaración del llamado “Gobierno revolucionario” a través de Granma, en la que afirmó que “el Gobierno de los Estados Unidos carece de legitimidad y jurisdicción para llevar a cabo esta acción” y describió la causa penal como “un acto despreciable e infame de provocación política”.
El texto oficial sostuvo que Washington “desvirtúa otras verdades históricas” y dijo que omite las “múltiples denuncias formales” que, según La Habana, fueron presentadas entre 1994 y 1996 ante el Departamento de Estado, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos y la Organización de la Aviación Civil Internacional por “más de 25 violaciones graves y deliberadas del espacio aéreo cubano” atribuidas a Hermanos al Rescate.
La declaración insistió en la tesis defendida por Díaz-Canel y aseguró: “La respuesta de Cuba ante la violación de su espacio aéreo constituyó un acto de legítima defensa, amparado por la Carta de las Naciones Unidas, el Convenio de Chicago sobre Aviación Civil Internacional de 1944, y los principios de soberanía aérea y proporcionalidad”. También acusó a Estados Unidos de haber actuado con “complicidad” por no impedir las operaciones de la organización desde su territorio.
El pronunciamiento oficial fue más allá del caso de Hermanos al Rescate y vinculó la acusación contra Raúl Castro con lo que describió como “intentos desesperados de elementos anticubanos por construir una narrativa fraudulenta” para justificar el endurecimiento de las medidas contra la Isla y “las amenazas de agresión armada”.
Finalmente, cerró con una reafirmación de respaldo al exgobernante: “El pueblo cubano reafirma la decisión inconmovible de defender la Patria y su revolución socialista y, con la mayor fuerza y firmeza, su respaldo irrestricto e invariable al general de ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución cubana”.
La versión oficial cubana contradice frontalmente la exposición del Departamento de Justicia de Estados Unidos. La acusación sostiene que, el 24 de febrero de 1996, aviones militares cubanos dispararon misiles aire-aire contra dos aeronaves civiles Cessna desarmadas de Hermanos al Rescate “sin advertencia” y cuando volaban fuera del territorio cubano, sobre aguas internacionales. En el ataque murieron Carlos Costa, Armando Alejandre Jr., Mario de la Peña y Pablo Morales.
La Fiscalía estadounidense acusa a Raúl Castro, Lorenzo Alberto Pérez-Pérez, Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas y Luis Raúl González-Pardo Rodríguez de presuntos papeles en la operación. La imputación incluye un cargo de conspiración para matar a nacionales estadounidenses, dos cargos por destrucción de aeronaves y cuatro cargos de asesinato.
El Departamento de Justicia recordó que la acusación es, por ahora, una alegación formal y que todos los imputados se presumen inocentes mientras no sean declarados culpables en un tribunal. De ser condenados por los cargos de asesinato y conspiración para matar a nacionales estadounidenses, los acusados podrían enfrentar cadena perpetua o pena de muerte, según la nota oficial.









