
Raúl Castro, el narcotraficante: la historia de la acusación archivada contra el dictador cubano
¿Por qué seguimos fallando al analizar el papel de Cuba en las redes de ilícitas que atraviesan el Caribe y Latinoamérica?

¿Por qué seguimos fallando al analizar el papel de Cuba en las redes de ilícitas que atraviesan el Caribe y Latinoamérica?

El nonagenario Raúl Castro Ruz se mantuvo al tanto del desarrollo de la actividad, la que calificó como «buena» y «eficiente».

«No habrá congreso porque más que recursos materiales, al PCC le falta credibilidad»

La propuesta vino del General de Ejército Raúl Castro y fue dada a conocer por el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez.

Su misión no es otra que la misma que le dieron hace años en Maquimport y en el Mariel, o como segundo de Cabrisas: asegurarse de que los Castro gobiernen para siempre.

No tienen soluciones para los problemas que nos agobian, pero aun así nos darán nueve tomos de Raúl y 23 de Fidel Castro.

Desde el pasado 24 de septiembre empezaron a circular en redes sociales rumores sobre el presunto fallecimiento del exgobernante.

En Cuba la gente muere esperando una ambulancia, dando pedal sobre un bicitaxi, en salas mugrientas de hospitales que parecen arrasados por una guerra invisible, pero no hay agencia internacional que se interese por esa crisis humanitaria.

Son muchos los cubanos y cubanas que esperan por la noticia y ya no tanto porque la asocien a un inmediato cambio político sino porque, en medio de tantos apagones, quizás la muerte del vejete se traduzca en una disminución de estos.

La ausencia de Raúl dejará a la élite sin su último líder histórico.

¿Por qué seguimos fallando al analizar el papel de Cuba en las redes de ilícitas que atraviesan el Caribe y Latinoamérica?

El nonagenario Raúl Castro Ruz se mantuvo al tanto del desarrollo de la actividad, la que calificó como «buena» y «eficiente».

«No habrá congreso porque más que recursos materiales, al PCC le falta credibilidad»

La propuesta vino del General de Ejército Raúl Castro y fue dada a conocer por el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez.

Su misión no es otra que la misma que le dieron hace años en Maquimport y en el Mariel, o como segundo de Cabrisas: asegurarse de que los Castro gobiernen para siempre.

No tienen soluciones para los problemas que nos agobian, pero aun así nos darán nueve tomos de Raúl y 23 de Fidel Castro.

Desde el pasado 24 de septiembre empezaron a circular en redes sociales rumores sobre el presunto fallecimiento del exgobernante.

En Cuba la gente muere esperando una ambulancia, dando pedal sobre un bicitaxi, en salas mugrientas de hospitales que parecen arrasados por una guerra invisible, pero no hay agencia internacional que se interese por esa crisis humanitaria.

Son muchos los cubanos y cubanas que esperan por la noticia y ya no tanto porque la asocien a un inmediato cambio político sino porque, en medio de tantos apagones, quizás la muerte del vejete se traduzca en una disminución de estos.

La ausencia de Raúl dejará a la élite sin su último líder histórico.
