LIMA, Perú — El abogado y empresario Abelardo de la Espriella fue elegido presidente de Colombia para el período 2026-2030, tras imponerse en la segunda vuelta electoral al senador Iván Cepeda, candidato respaldado por el oficialismo, según los resultados preliminares divulgados por la Registraduría Nacional del Estado Civil.
De acuerdo con datos del preconteo, citados por Infobae, De la Espriella obtuvo 12.944.441 votos, equivalentes al 49,65 % de los sufragios, con el 98,86 % de las mesas informadas.
El jurista había llegado al balotaje después de liderar la primera vuelta presidencial con 10.361.499 votos, correspondientes al 43,74 % de la votación. Por su parte, Cepeda había alcanzado 9.688.361 sufragios, para un 40,90 %.
La victoria de De la Espriella supone un giro político en Colombia y devuelve a la derecha al Palacio de Nariño tras cuatro años de Gobierno de Gustavo Petro. El presidente electo basó gran parte de su campaña en propuestas relacionadas con el fortalecimiento de la seguridad, la recuperación de la autoridad del Estado y una abierta oposición al proyecto político impulsado por la actual administración.
Su ascenso en la escena política nacional se produjo en un corto período de tiempo. Menos de un año antes de los comicios fundó el movimiento Defensores de la Patria, plataforma desde la cual logró aglutinar a sectores conservadores y convertirse en uno de los principales referentes de la derecha colombiana.
A lo largo de la campaña, De la Espriella insistió en la necesidad de revertir las políticas del Gobierno saliente y prometió una gestión centrada en el combate a la criminalidad y la defensa de las instituciones. “Colombia necesita recuperar el orden y la confianza”, afirmó en uno de sus actos proselitistas.
El abogado, conocido por su trayectoria en casos de alto perfil y por sus frecuentes intervenciones en el debate público, asumirá la Presidencia el 7 de agosto de 2026, cuando suceda a Gustavo Petro al frente del Ejecutivo colombiano.
Su elección marca el inicio de una nueva etapa política en el país sudamericano y pone fin a una campaña polarizada que enfrentó dos proyectos ideológicos opuestos en las urnas.










