
Crece el rechazo internacional a las misiones médicas del régimen, resalta Mario Díaz-Balart
Washington considera desde 2020 que las llamadas misiones médicas pueden constituir formas de «trata de personas» o «trabajo forzoso».

Washington considera desde 2020 que las llamadas misiones médicas pueden constituir formas de «trata de personas» o «trabajo forzoso».

Según denunció el médico, un grupo de inspectoras le multaron por comercializar libretas y prendas usadas en una venta de garaje.

“Llevo casi cinco años pidiéndoles ‘liberación’ y no les da la gana de soltarme”, denunció el médico cubano Yonardo Fonseca Mesa.

En el acto de recibimiento primaron los discursos triunfalistas y la presencia de altos funcionarios junto a la prensa oficial.

La presidenta ratificó la continuidad del programa de cooperación sanitaria con el régimen cubano y descartó modificar la contratación.

«El Gobierno cubano no se hace cargo de dicha situación”, denunció el hermano del médico Roberto Mengana Arias.

Desde 1976, el Gobierno cubano ha lucrado con la exportación de profesionales médicos y de la salud hacia Jamaica.

Internos de sexto año de Medicina en Santiago de Cuba enfrentan una combinación crítica de transporte casi inexistente, alimentación insuficiente en las becas y altas exigencias asistenciales. La falta de condiciones materiales los lleva a valorar la solicitud de licencias académicas a pocos meses de graduarse.

Los contratos se suscribirán con los profesionales de la salud, en lugar de gestionarse exclusivamente a través de acuerdos gubernamentales.

“La investigación comprenderá el análisis de los procedimientos de contratación y la revisión documental correspondiente», anunció la entidad.

Washington considera desde 2020 que las llamadas misiones médicas pueden constituir formas de «trata de personas» o «trabajo forzoso».

Según denunció el médico, un grupo de inspectoras le multaron por comercializar libretas y prendas usadas en una venta de garaje.

“Llevo casi cinco años pidiéndoles ‘liberación’ y no les da la gana de soltarme”, denunció el médico cubano Yonardo Fonseca Mesa.

En el acto de recibimiento primaron los discursos triunfalistas y la presencia de altos funcionarios junto a la prensa oficial.

La presidenta ratificó la continuidad del programa de cooperación sanitaria con el régimen cubano y descartó modificar la contratación.

«El Gobierno cubano no se hace cargo de dicha situación”, denunció el hermano del médico Roberto Mengana Arias.

Desde 1976, el Gobierno cubano ha lucrado con la exportación de profesionales médicos y de la salud hacia Jamaica.

Internos de sexto año de Medicina en Santiago de Cuba enfrentan una combinación crítica de transporte casi inexistente, alimentación insuficiente en las becas y altas exigencias asistenciales. La falta de condiciones materiales los lleva a valorar la solicitud de licencias académicas a pocos meses de graduarse.

Los contratos se suscribirán con los profesionales de la salud, en lugar de gestionarse exclusivamente a través de acuerdos gubernamentales.

“La investigación comprenderá el análisis de los procedimientos de contratación y la revisión documental correspondiente», anunció la entidad.
