abril 8, 2026

CADECA entregará remesas en dólares estadounidenses: “Antes no, pero ahora sí”

La medida conecta directamente con la Tarjeta Clásica, otro instrumento creado por el Estado para retener divisas dentro de su red.
Una Casa de Cambio (CADECA) en Cuba
Una Casa de Cambio (CADECA) en Cuba (Foto: Escambray)

MIAMI, Estados Unidos ― La financiera estatal Fincimex anunció este martes que las remesas enviadas desde el exterior podrán cobrarse en dólares estadounidenses en efectivo en las oficinas de CADECA. Según la comunicación oficial, el beneficiario también podrá depositar total o parcialmente esos fondos en una cuenta asociada a la Tarjeta Clásica. El movimiento supone otro paso de La Habana para atraer dólares frescos al circuito estatal en medio de la crisis de liquidez y de la dolarización parcial que el propio Gobierno lleva meses admitiendo.

La medida conecta directamente con la Tarjeta Clásica, otro instrumento creado por el Estado para retener divisas dentro de su red. En su sitio oficial, CADECA precisa que estas tarjetas “podrán ser cargadas mediante órdenes de pago recibidas de agencias remesadoras, pasarelas de pago desde el exterior” y mediante depósitos en USD o en otras divisas aceptadas al tipo de cambio vigente. La misma página añade una cláusula relevante: “El saldo de la tarjeta no le será reintegrado al cliente”.

Fincimex ya había promovido la Clásica como un producto en dólares con descuentos en la red estatal. Alfredo Martínez González, gerente adjunto de la empresa, dijo en 2024 que la tarjeta se vende en CADECA, cuesta 4 USD, puede recibir transferencias desde el exterior a través de Tocopay y ofrece descuentos del 10% en Gaviota y del 5% en Cimex, Tiendas Caribe y Trimagen. También aseguró entonces que las remesas llegaban, “de forma general”, en un máximo de cuatro minutos a las tarjetas emitidas por Fincimex y a otras de bancos cubanos.

La novedad anunciada ahora no aclara puntos esenciales. En las comunicaciones públicas revisadas para esta nota no aparecen precisiones sobre qué remesadoras específicas operarán el servicio de pago en efectivo, qué comisiones se cobrarán, qué límites tendrá el retiro ni cuál será el procedimiento exacto para originar esos envíos desde cada país. Esa opacidad importa, porque el anuncio vende rapidez y flexibilidad, pero deja fuera la letra pequeña que define cuánto dinero recibe realmente una familia cubana.

Más que un cambio aislado, la medida encaja con una estrategia reconocida por el propio Gobierno. En enero de 2024, el primer ministro del régimen, Manuel Marrero Cruz, dijo que Cuba necesitaba “recuperar los flujos de remesas” y adelantó que se aplicarían “nuevos canales, plataformas” y “nuevos medios de pago y nuevas tarjetas en divisas”. En esa misma comparecencia admitió que el país tendría que pasar por “dolarizaciones parciales” para recaudar más divisas, incluidas las remesas.

El giro actual tampoco nace de cero. Ya en abril de 2023 el Banco Central de Cuba había aclarado que los dólares estadounidenses en efectivo podían depositarse en las cuentas asociadas a tarjetas MLC. Después, el Estado lanzó la Tarjeta Clásica en USD en enero de 2024 y, según explicaciones oficiales divulgadas en enero de 2025, desde septiembre de 2024 comenzó a aceptar USD en efectivo en tiendas vinculadas al turismo; en diciembre de ese año extendió esa práctica a tiendas de Cimex seleccionadas. La nueva posibilidad de cobrar remesas en efectivo por CADECA profundiza esa misma ruta: más dólar circulando en espacios controlados por el Estado.

En la práctica, el mensaje político y económico es bastante claro: el Gobierno necesita que los dólares que mandan los emigrados regresen al cauce formal y, si es posible, se queden allí. No por gusto la Clásica está diseñada para gastar en la red comercial estatal, comprar combustible en servicentros habilitados y aprovechar descuentos en cadenas oficiales, mientras CADECA advierte que el saldo no se devuelve al cliente. Esa arquitectura sugiere que la entrega en efectivo funciona también como anzuelo para empujar luego esos fondos hacia la tarjeta y el consumo dentro del circuito estatal.

En octubre de 2020 el Departamento del Tesoro de Estados Unidos prohibió que personas sujetas a la jurisdicción estadounidense procesaran remesas hacia Cuba a través de Fincimex o de entidades incluidas en la Lista Restringida de Cuba. Dos meses después, la OFAC añadió a Fincimex a su lista restringida e identificó a la compañía como una firma de inversión y remesas propiedad de GAESA, autorizada por el Banco Central de Cuba para manejar operaciones financieras y la distribución de tarjetas de remesas.

El contexto cambiario explica por qué cualquier apertura al dólar tiene efecto inmediato en la vida cotidiana. Este 7 de abril el Banco Central fijaba la tasa oficial en 480 CUP por dólar y la venta en ventanilla en 489,60 CUP, mientras el mercado informal monitoreado por elTOQUE colocaba la divisa estadounidense en torno a 520 CUP.

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