MIAMI, Estados Unidos ― El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) denunció este martes que en Cuba se registraron al menos 277 acciones represivas durante marzo y aclaró que, pese al indulto anunciado por el régimen, no ha salido de prisión ningún preso político.
Según el reporte del OCDH, de las 277 acciones represivas documentadas, 53 fueron detenciones y 224 correspondieron a otros abusos. La organización señaló que uno de los mecanismos más utilizados por las autoridades volvió a ser el sitio policial contra viviendas de activistas, con 76 casos registrados. El informe también contabilizó 40 abusos contra presos políticos, 28 citaciones policiales y 26 hechos de hostigamiento.
La Habana, Santiago de Cuba, Ciego de Ávila y Villa Clara fueron, de acuerdo con el Observatorio, las provincias donde se concentró el mayor número de acciones represivas. El informe sostiene que “nada ha cambiado en los modos represivos habituales del régimen”, en referencia a la persistencia de detenciones arbitrarias, vigilancia, asedio y otras formas de presión contra opositores, periodistas y ciudadanos que protestan.
Entre los casos más graves recogidos por el OCDH figura el de Jonathan Muir Burgos, un adolescente de 16 años detenido junto a su padre en Morón, Ciego de Ávila, después de las protestas ocurridas en ese municipio y tras haber sido citados a una estación policial. Mientras que el padre fue liberado, el menor de edad continúa bajo detención arbitraria en la prisión de Canaleta.
El Observatorio también denunció la situación de Christian de Jesús Crespo Álvarez, otro adolescente de 16 años arrestado el 18 de marzo tras las protestas en Morón. Desde entonces, señaló la organización, permanece incomunicado, en un contexto de represión contra manifestantes incluso menores de edad.
El informe incluyó además la detención del tuitero y exprisionero político del 11J Armando Sardiñas, arrestado el 26 de marzo en La Habana y retenido durante una noche en los calabozos de una unidad policial. El caso, denunciado por familiares, se inscribe, según el OCDH, en un patrón de hostigamiento gubernamental contra voces críticas con visibilidad pública.
Otra de las acciones denunciadas fue la detención de la periodista independiente Yunia Figueredo Cruz el 10 de marzo en La Habana, tras un cacerolazo en Jaimanitas. Para el Observatorio, ese hecho refleja la criminalización simultánea de la protesta pacífica y del ejercicio del periodismo independiente en la Isla. El opositor Guillermo Coco Fariñas Hernández también fue detenido el 4 de marzo en Santa Clara por agentes de la Seguridad del Estado mientras caminaba por la ciudad. De acuerdo con el informe, fue arrestado e interrogado como represalia por su activismo político y su labor opositora.
Con este balance de marzo, el OCDH insistió en que la represión en Cuba no solo se mantiene, sino que sigue golpeando a activistas, presos políticos, periodistas independientes y hasta menores de edad. La organización subrayó que la expectativa generada por el indulto anunciado por el régimen no se ha traducido, al menos hasta ahora, en la excarcelación de personas encarceladas por motivos políticos.









