LIMA, Perú — Autoridades del régimen cubano desarticularon una red dedicada a la reventa de turnos y al acaparamiento de combustible en La Habana, en medio de la aguda escasez que afecta a la Isla, informó el medio oficial Cubadebate.
El operativo policial, realizado el sábado en varios servicentros de la capital, dejó un saldo de 16 personas detenidas.
Siete arrestos ocurrieron en la estación ubicada en las calles 44 y 33, en el municipio Playa, mientras que en el punto de Línea y E, en El Vedado, fueron capturadas otras cinco personas. Cuatro más fueron detenidas por comercializar turnos a conductores de vehículos de turismo a cambio de divisas.
La nota oficial señala que los implicados vendían posiciones en las filas para abastecerse de combustible y almacenaban el producto para su posterior reventa en el mercado informal a precios superiores a los regulados. Para aparentar legalidad, utilizaban vehículos rentados a la empresa estatal Transtur, lo que motivó la adopción de controles adicionales por parte de esa entidad.
El reporte también apunta presuntas irregularidades en algunos servicentros, incluyendo la complicidad de trabajadores que facilitarían el acceso al combustible a cambio de pagos en efectivo, así como denuncias sobre falta de transparencia en la distribución mediante aplicaciones digitales.
«Complicidad de algunos trabajadores de los servicentros (no todos): permiten el acceso al combustible al mejor postor, siempre que pague 5.000 pesos por litro», advierte el reporte.
La operación se produce en un contexto de crisis energética en Cuba, caracterizada por largas filas en las estaciones de CUPET, apagones constantes y severas limitaciones en el transporte. La situación se ha agravado en los últimos meses tras la reducción de suministros de combustible, en medio de las restricciones impuestas por Washington al envío de petróleo hacia Cuba.
Con todo, el sector privado cubano ha comenzado a recibir combustible procedente del propio Estados Unidos. De acuerdo con un reportaje de Reuters, empresas privadas en Cuba han importado alrededor de 30.000 barriles de combustible en lo que va de año, una cifra aún limitada, pero significativa dentro del actual contexto de escasez.
Estos envíos se producen mientras la Casa Blanca mantiene lo que la agencia describe como un “bloqueo petrolero de facto” dirigido al Gobierno cubano, al tiempo que permite excepciones para el sector privado. La política, según declaraciones del secretario de Estado Marco Rubio citadas por Reuters, busca colocar en una posición ventajosa a los cubanos no afiliados al aparato estatal ni militar.
Aunque el volumen importado representa solo una fracción de las necesidades energéticas del país —que antes requería cerca de 100.000 barriles diarios—, los datos muestran un incremento progresivo en los envíos semana tras semana.









