LIMA, Perú — El Gobierno de México adjudicó en 2025 al menos tres contratos por un monto conjunto de hasta 227 millones de pesos mexicanos (aproximadamente 12,5 millones de dólares) a Neuronic Mexicana S.A. de C.V., empresa vinculada al conglomerado farmacéutico estatal cubano BioCubaFarma, para el suministro de medicamentos oncológicos.
Una investigación periodística publicada por Latinus señala que los contratos fueron otorgados de manera directa, sin procesos de licitación pública, e incluyen la adquisición de fármacos utilizados en tratamientos contra el cáncer, como vincristina, metotrexato y doxorrubicina.
El acuerdo de mayor valor fue suscrito en febrero por la empresa estatal Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México (Virmex), con un monto de hasta 201 millones de pesos (cerca de 12,1 millones de dólares) y vigencia de dos años, para el suministro de doxorrubicina y vincristina.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) formalizó otros dos contratos con la misma compañía: uno por hasta 10.57 millones de pesos (582.000 dólares aproximadamente) para la compra de 28.200 piezas de metotrexato, y otro firmado en noviembre de 2025, con vigencia durante 2026, por hasta 15 millones de pesos (827.000 dólares) para la adquisición de 33.600 unidades de ketamina.
Los tres convenios fueron firmados por la representante legal de Neuronic Mexicana, Tania Urquiza Rodríguez, identificada como empresaria cubana. De acuerdo con la Auditoría Superior de la Federación (ASF), la empresa forma parte del entramado empresarial del régimen cubano y ha realizado transferencias a entidades como el laboratorio AICA y BioCubaFarma Tesorería con recursos provenientes de pagos realizados por Virmex.
El organismo fiscalizador también había advertido irregularidades en operaciones previas. En su revisión de la Cuenta Pública 2023, documentó que Virmex pagó más de 15 millones de pesos por medicamentos suministrados por la misma empresa que habían sido rechazados por problemas de calidad por la autoridad sanitaria, sin que se aplicaran sanciones ni se devolvieran los lotes.
Las adquisiciones se producen en un contexto en el que Cuba enfrenta una escasez generalizada de medicamentos, incluidos fármacos oncológicos, con reportes que indican la indisponibilidad de una parte significativa de los productos esenciales en la Isla.
El caso ocurre además en medio de tensiones políticas entre México y Estados Unidos por los vínculos de cooperación del Gobierno de Claudia Sheinbaum con la dictadura castrista. Legisladores estadounidenses han cuestionado estos acuerdos, mientras la mandataria ha defendido tanto la compra de medicamentos como otros programas de colaboración bilateral como decisiones soberanas orientadas a atender necesidades sanitarias.









