
Calderos vacíos y silenciosos: ¿por qué han disminuido las protestas en agosto?
Las manifestaciones regresarán porque la situación económica y social en Cuba seguirá precarizándose.

Las manifestaciones regresarán porque la situación económica y social en Cuba seguirá precarizándose.

Los apagones no solo echan a perder la comida: también ponen a prueba la capacidad de una sociedad para resistirse a convertir la precariedad en costumbre. Ese peligro es quizás el mayor triunfo de la dictadura.

Hasta hace unos meses, muchas personas en el interior del país se quejaban de que en La Habana los apagones eran mucho menos severos.

La manifestación estuvo integrada por mujeres, ancianos y otros vecinos del barrio, quienes reclamaban el restablecimiento del servicio eléctrico.

El toque de cazuelas se extendió por varias calles durante un apagón, mientras agentes y grupos oficialistas permanecían concentrados cerca de la sede municipal del PCC.

También se registraron protestas en otros puntos de la capital y de Santiago de Cuba durante la noche de este martes.

Sin luz, sin agua, con hambre y con rabia desbordada contra los gobernantes, la olla nacional ha sobrepasado el punto de ebullición y está por explotar.

Venden el país ante nuestros ojos y siguen hablando de soberanía, movilizando en el exterior a piquetes de enajenados que defienden el socialismo por cincuenta euros, y posando de simpáticos con la prensa extranjera.

Tu problema eres tú mismo que aún tienes esperanza de que esos, que son el verdadero problema, encuentren la solución.

Cientos de vecinos salieron a la 5ta Avenida este domingo en el poblado habanero para denunciar los apagones prolongados y el deterioro de las condiciones de vida en Cuba.

Las manifestaciones regresarán porque la situación económica y social en Cuba seguirá precarizándose.

Los apagones no solo echan a perder la comida: también ponen a prueba la capacidad de una sociedad para resistirse a convertir la precariedad en costumbre. Ese peligro es quizás el mayor triunfo de la dictadura.

Hasta hace unos meses, muchas personas en el interior del país se quejaban de que en La Habana los apagones eran mucho menos severos.

La manifestación estuvo integrada por mujeres, ancianos y otros vecinos del barrio, quienes reclamaban el restablecimiento del servicio eléctrico.

El toque de cazuelas se extendió por varias calles durante un apagón, mientras agentes y grupos oficialistas permanecían concentrados cerca de la sede municipal del PCC.

También se registraron protestas en otros puntos de la capital y de Santiago de Cuba durante la noche de este martes.

Sin luz, sin agua, con hambre y con rabia desbordada contra los gobernantes, la olla nacional ha sobrepasado el punto de ebullición y está por explotar.

Venden el país ante nuestros ojos y siguen hablando de soberanía, movilizando en el exterior a piquetes de enajenados que defienden el socialismo por cincuenta euros, y posando de simpáticos con la prensa extranjera.

Tu problema eres tú mismo que aún tienes esperanza de que esos, que son el verdadero problema, encuentren la solución.

Cientos de vecinos salieron a la 5ta Avenida este domingo en el poblado habanero para denunciar los apagones prolongados y el deterioro de las condiciones de vida en Cuba.
