LIMA, Perú — El Gobierno de México analiza ampliar su presencia económica en Cuba mediante nuevas inversiones y acuerdos comerciales, en un momento en que La Habana intenta atraer capital externo para aliviar la crisis que atraviesa la isla sin desmontar el control estatal sobre los sectores estratégicos.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este lunes que su administración estudia la “apertura económica” y mecanismos para impulsar la participación de empresas mexicanas, tanto privadas como mixtas, en la Isla.
“Cuba abrió su economía (…) Eso significa que puede haber inversiones en Cuba de empresas privadas, o de cooperación con empresas mixtas. Estamos trabajando en ello y viendo qué posibilidades de desarrollo hay con eso”, declaró durante su conferencia de prensa matutina. Según precisó, en el análisis participan entidades como la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Amexcid), la Secretaría de Hacienda y Bancomext.
El anuncio se produce en un contexto de respaldo sostenido de México a Cuba, tanto en el plano político como humanitario. En semanas recientes, Sheinbaum defendió públicamente la asistencia enviada a la isla, incluidos alimentos, insumos y la posibilidad de futuros suministros energéticos, calificándolo como una “decisión soberana” de su Gobierno.
Mientras México explora oportunidades de negocio, Cuba continúa dependiendo del apoyo externo para sostener sectores clave de su economía. Al mismo tiempo, la Isla avanza en proyectos de cooperación con China para la exploración de petróleo y gas, así como en iniciativas de infraestructura energética y movilidad eléctrica, en un intento por contener el deterioro del sistema nacional.
Sin embargo, la apertura económica sigue siendo parcial y fuertemente regulada, lo que limita el atractivo real para inversionistas extranjeros. La persistencia de controles estatales, la escasez crónica de divisas y la fragilidad del sistema eléctrico mantienen a la economía cubana en una situación crítica.
Según reportó USA Today, funcionarios estadounidenses advirtieron al régimen cubano que la economía se encuentra en “caída libre” y que la élite castrista dispone de un margen cada vez más estrecho para emprender reformas antes de que la situación se deteriore de forma irreversible.
La advertencia se produjo en medio de contactos diplomáticos de alto nivel y refleja la creciente preocupación internacional por el colapso económico, energético y social que enfrenta Cuba.










