LIMA, Perú — La creadora de contenido Anna Sofía Benítez Silvente, conocida en redes sociales como Anna Bensi, denunció este martes que tanto ella como su madre quedaron completamente incomunicadas tras el presunto hackeo de sus cuentas de WhatsApp y la desactivación simultánea de sus líneas telefónicas de ETECSA.
“La represión es constante. La dictadura tiene desactivadas nuestras líneas y estamos incomunicadas totalmente. Me hackearon la cuenta de WhatsApp y a mi mamá también”, escribió la joven, de 21 años, en una publicación difundida en Facebook.
Según explicó, la interrupción del servicio telefónico les impide recuperar el acceso a la aplicación de mensajería, ya que no pueden recibir el código de verificación necesario para restablecer las cuentas.
“Al tener las líneas desactivadas no podemos recibir ni llamadas ni mensajes, y mucho menos conectarnos. Y para recuperar la cuenta de WhatsApp tenemos que tener la línea activada. En fin… todo muy diabólico, como siempre suele hacerlo la dictadura cubana”, denunció.
En mensajes posteriores, Bensi describió la magnitud del aislamiento que enfrenta junto a su madre, Caridad Silvente. “Estamos las dos incomunicadas. Señores, de verdad que nos están haciendo la vida un yogurt. Dios tenga misericordia. Es ahí y ahí todo el tiempo”, escribió, al tiempo que reiteró su rechazo al sistema político cubano.
La youtuber también responsabilizó directamente a la empresa estatal de telecomunicaciones por lo ocurrido. “La línea muerta y me hackearon el WhatsApp. ETECSA es la empleada del mes cuando se trata de apoyar la represión del régimen hacia el pueblo”, afirmó.
El caso se produce en un contexto de crecientes denuncias sobre el uso de mecanismos de control digital y restricciones a las comunicaciones contra opositores, periodistas independientes y activistas. ETECSA, único proveedor de telecomunicaciones en la isla, opera bajo el Decreto-Ley 35 de 2021, normativa que otorga amplias facultades para la suspensión de servicios y el bloqueo de accesos a internet a discrecionalidad del régimen castrista.
“Les pido a todos que oren mucho por mi mamá y por mí porque la represión es constante”, agregó Bensi.
Lejos de tratarse de hechos aislados, estos episodios apuntan a una estrategia sistemática de intimidación y castigo para silenciar el disenso en plataformas digitales.
La denuncia de la joven marca un nuevo aumento de la presión sobre ella y su familia, en un proceso de hostigamiento que se remonta al 10 de marzo, cuando Bensi y su madre difundieron en redes sociales un video en el que aparecía un suboficial del MININT entregándoles una citación que calificaron de irregular.
Posteriormente, el 25 de marzo, ambas fueron formalmente acusadas como coautoras de supuestos “actos contra la intimidad personal y familiar, la propia imagen y la voz”, delito sancionado con penas de entre dos y cinco años de privación de libertad. Desde entonces permanecen bajo reclusión domiciliaria y tienen prohibida la salida del país.










