Rubio tratará con el papa el envío de más ayuda humanitaria a Cuba

El Departamento de Estado anunció que Rubio viajará a Roma del 6 al 8 de mayo.
Marco Rubio / El papa León XIV
Marco Rubio / El papa León XIV (Fotos: Lula Oficial / Gage Skidmore)

MIAMI, Estados Unidos ― El secretario de Estado de EE.UU., el cubanoamericano Marco Rubio, anticipó este martes que Cuba formará parte de la agenda de su reunión con el papa León XIV en el Vaticano, prevista para este jueves, 7 de mayo.

Durante una comparecencia ante periodistas en la Casa Blanca, el jefe de la diplomacia estadounidense indicó que abordará con el sumo pontífice la distribución de ayuda humanitaria a través de la Iglesia Católica, un canal que Washington afirma querer ampliar para asistir directamente a la población cubana tras el paso del huracán Melissa por el oriente de la Isla.

El Departamento de Estado anunció que Rubio viajará a Roma del 6 al 8 de mayo para abordar con la Santa Sede la situación en Medio Oriente y “los intereses mutuos en el hemisferio occidental”.

“Hay mucho de qué hablar con el Vaticano. El papa es obviamente el vicario de Cristo, es católico romano, pero también es jefe de un Estado”, dijo Rubio en Washington. A continuación, mencionó expresamente el papel de la Iglesia en Cuba: “Trabajamos con la Iglesia Católica en la distribución de ayuda humanitaria en Cuba. Compartimos con la Iglesia Católica una preocupación por la destrucción de la libertad religiosa, la persecución de las minorías cristianas y también, ya saben, los desafíos que enfrentan los cristianos en África”.

La reunión con León XIV ocurrirá en un momento de tensión pública entre la Administración de Donald Trump y el Vaticano por asuntos internacionales, pero también en medio de una política estadounidense de mayor presión contra el régimen cubano.

En la misma comparecencia, este martes, Rubio dijo que el “statu quo” en Cuba era “inaceptable”. Asimismo, afirmó que Washington quiere entregar más ayuda a Cuba y distribuirla mediante organizaciones religiosas.

Rubio negó además que exista un bloqueo petrolero estadounidense contra la Isla. “No hay un bloqueo petrolero a Cuba como tal. Esto es lo que está pasando con Cuba. Cuba solía recibir petróleo gratis de Venezuela, solían darle un montón de petróleo gratis. Tomaban como el 60% de ese petróleo y lo revendían por efectivo. Ni siquiera iba a beneficiar al pueblo”, afirmó. “Su modelo económico no funciona. No funciona. Y las personas que están a cargo no pueden arreglarlo”, añadió.

El secretario de Estado también describió a Cuba como “un Estado fallido” situado a 90 millas de las costas estadounidenses y cercano a adversarios de Washington. “Así que es un statu quo inaceptable y lo abordaremos. Pero no hoy”, dijo Rubio en la Casa Blanca.

La entidad sostuvo entonces que la segunda ronda de asistencia sería “ entregada a través del mismo canal que los primeros tres millones de dólares, con productos preempaquetados transportados desde Miami y entregados por representantes de parroquias locales”. También afirmó que ese mecanismo “ha demostrado ser muy eficaz para garantizar que el fallido régimen cubano no pueda interferir ni desviar la asistencia destinada a la población necesitada de la Isla”.

Washington advirtió además al régimen cubano que no debía obstaculizar el reparto. “Más allá de este tramo de asistencia, Estados Unidos está listo para aumentar aún más el apoyo directo al pueblo cubano. El régimen corrupto simplemente debe permitirlo”, indicó el Departamento de Estado.

El primer envío de ayuda había sido anunciado por Rubio el 14 de enero como parte de los tres millones de dólares de asistencia para desastres comprometidos por la Administración Trump tras el paso del huracán Melissa, que causó graves daños en el oriente cubano. “Estos envíos reflejan nuestro compromiso sostenido con el pueblo cubano mientras continúa recuperándose de la devastación”, dijo entonces Rubio. “Aunque la tormenta pasó, las necesidades humanitarias siguen siendo agudas y los esfuerzos de recuperación continúan”, agregó.

El paquete inicial incluyó alimentos, kits de higiene y otros artículos esenciales. El Departamento de Estado precisó que los kits de comida contenían productos como arroz, frijoles, aceite y azúcar, además de tabletas para purificar agua, recipientes de almacenamiento, utensilios domésticos, sábanas, mantas y lámparas solares. Rubio afirmó que EE.UU. había tomado “medidas extraordinarias” para que la asistencia llegara directamente a los cubanos, “sin interferencia ni desvío por parte del régimen ilegítimo”.

La Arquidiócesis de Miami informó que representantes y clérigos acompañaron en enero varios envíos de alimentos y suministros de higiene a comunidades del oriente cubano afectadas por Melissa. Según esa institución, la Iglesia Católica en Cuba, a través de sus diócesis regionales, quedó encargada de supervisar la distribución para priorizar a personas necesitadas, incluidas madres solteras, adultos mayores, personas con discapacidad y ciudadanos con movilidad reducida. En uno de esos vuelos, el 28 de enero, fueron transportados 648 kits de alimentos y 510 kits de higiene, de acuerdo con Peter Routsis-Arroyo, director ejecutivo de Catholic Charities de la Arquidiócesis de Miami.

La reacción del régimen cubano al paquete de seis millones de dólares fue negativa. El vicecanciller Carlos Fernández de Cossío escribió en X que era “bastante hipócrita aplicar medidas coercitivas draconianas” que niegan condiciones básicas a millones de personas y luego “anunciar sopa y latas para unos pocos”.

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