Resoluciones 179 y 180: régimen amplía beneficios para impulsar las energías renovables

Ante la peor crisis eléctrica en décadas, el Gobierno cubano actualiza sus reglas para atraer inversiones en energías renovables.
Paneles solares en Cuba, imagen de referencia (Foto: Radio Habana Cuba)

LIMA, Perú — El Gobierno cubano amplió los incentivos fiscales y aduaneros para quienes inviertan en fuentes renovables de energía, una medida que busca acelerar la generación eléctrica distribuida mientras el país enfrenta una de las etapas más críticas de su sistema energético.

El Ministerio de Finanzas y Precios publicó la Resolución 180/2026, firmada el 5 de agosto, que sustituye la normativa aprobada en febrero y concentra en un solo documento los beneficios dirigidos a personas naturales y jurídicas que incorporen tecnologías renovables.

La disposición exonera del impuesto aduanero la importación de sistemas fotovoltaicos y sus componentes, calentadores solares, bombas fotovoltaicas, pequeños aerogeneradores, biodigestores, equipos de biogás, alumbrado solar, sistemas de climatización que funcionen con energía solar y cargadores para vehículos eléctricos alimentados con fuentes renovables, entre otros equipos.

También quedan exentas de arancel las materias primas, piezas y maquinarias importadas para proyectos de generación eléctrica mediante fuentes renovables, tanto para entidades estatales como para actores de gestión no estatal.

El régimen también introduce ventajas tributarias para quienes decidan generar electricidad mediante fuentes renovables, ya sea para cubrir sus propias necesidades o para aportar energía al Sistema Electroenergético Nacional (SEN). El alivio fiscal se aplicará durante el período en que se recupere el capital destinado al proyecto y podrá extenderse hasta ocho años.

El acceso a este modelo requiere una evaluación previa de la inversión. El solicitante deberá presentar un Dictamen Energético emitido por la Oficina Nacional para el Control del Uso Racional de la Energía y posteriormente gestionar el beneficio ante la ONAT.

Posteriormente, la autoridad fiscal dispondrá de un máximo de 60 días para determinar cuándo comenzará a aplicarse la exención.

La disposición también intenta limitar el encarecimiento de estas tecnologías en el mercado cubano. Para ello establece que su comercialización deberá realizarse con precios «no recaudatorios», determinados a partir de los costos de operación y un margen de utilidad que no podrá superar el 25%.

El paquete incluye otra medida destinada a estimular la generación privada. La Resolución 179/2026 amplía a 90 pesos cubanos por kilovatio hora la tarifa para comprar los excedentes de electricidad generados mediante fuentes renovables y entregados al sistema nacional.

El precio se aplica independientemente del horario y tanto a usuarios residenciales como no residenciales. La tarifa de 90 pesos ya había sido establecida previamente para estos excedentes.

El régimen cubano presenta estas disposiciones como parte de su estrategia para transformar la matriz energética. El medio oficial Cubadebate señaló que las medidas buscan dar «un nuevo impulso al programa de transición energética cubano», que aspira a que las fuentes renovables representen el 24% de la generación eléctrica para 2030.

Las nuevas reglas llegan, sin embargo, en un escenario marcado por la severa crisis del SEN. En los primeros días de agosto, Cuba sufrió nuevos colapsos generales del sistema, mientras amplias zonas del país enfrentaban interrupciones prolongadas. Reportes recientes elevaron a siete los apagones nacionales registrados durante 2026.

La magnitud del déficit también ha quedado reflejada en los partes de la Unión Eléctrica. En julio y agosto, por ejemplo, la empresa estatal ha estado pronosticando afectaciones superiores a 2.200 MW durante el horario de mayor demanda, en un contexto de unidades termoeléctricas averiadas, plantas en mantenimiento y problemas de disponibilidad de combustible.

El propio Gobierno castrista ha reconocido la necesidad de acelerar la incorporación de fuentes renovables. En febrero, el vice primer ministro Oscar Pérez-Oliva Fraga afirmó que se estaban ampliando los incentivos para instalar estas tecnologías «tanto en las instituciones, a nivel empresarial, como a nivel de los hogares».

La apuesta por la energía solar también se refleja en el crecimiento de los parques fotovoltaicos. Según datos oficiales publicados durante el año, decenas de instalaciones ya aportan cientos de megavatios al sistema en determinados momentos del día, aunque la generación solar todavía no compensa la pérdida de capacidad de las centrales termoeléctricas y de otras fuentes de generación.

Así, las nuevas exenciones fiscales buscan facilitar la importación e instalación de tecnologías renovables y estimular que hogares y negocios produzcan electricidad. Pero su impacto dependerá también de la capacidad de los consumidores y actores económicos para asumir el costo de esos sistemas y de que exista infraestructura suficiente para integrarlos al deteriorado sistema eléctrico nacional.

Biografía del autor:

Sigue nuestro canal de WhatsApp. Recibe la información de CubaNet en tu celular a través de Telegram.

ETIQUETAS: