LIMA, Perú — En medio de las crecientes dificultades que enfrenta el sistema educativo cubano por la crisis económica del país, el Gobierno castrista anunció este martes la suspensión de los exámenes de ingreso a la educación superior para el curso 2026-2027 y confirmó que el acceso a la universidad se definirá únicamente a partir del promedio académico acumulado por los estudiantes durante su etapa de preuniversitario.
La decisión fue comunicada en el programa oficial Mesa Redonda por la ministra de Educación, Naima Trujillo Barreto, y el ministro de Educación Superior, Walter Baluja García, quienes explicaron las adecuaciones previstas para la etapa final del curso escolar.
“El proceso de ingreso será por el promedio o índice académico que han obtenido los estudiantes de preuniversitario durante su recorrido”, señalaron las autoridades, al precisar que la asignación de carreras se realizará mediante la boleta de opciones previamente llenada por los alumnos, como en años anteriores.
Asimismo, aseguraron que ningún estudiante quedará fuera del sistema universitario. “Tienen su plaza garantizada, el proceso de otorgamiento dirá cuál plaza será”, dijeron los funcionarios.
La medida supone un cambio drástico frente a la postura defendida por el propio régimen apenas dos meses antes. En marzo, el Ministerio de Educación Superior había ratificado que las pruebas nacionales se realizarían los días 5 de junio para Matemática, 9 de junio para Español y 12 de junio para Historia de Cuba, fechas que ya habían sido aplazadas un mes respecto al calendario inicial.
En aquella ocasión, la ministra de Educación aseguró que “a nadie se le ha ocurrido decir, vamos a suspender el curso escolar” y sostuvo que “el curso escolar continúa y terminará en julio”.
Durante la Mesa Redonda, las autoridades reconocieron también las severas dificultades operativas que enfrenta la enseñanza superior en el cierre del curso. “Se han presentado problemas de conexión y transportación de los estudiantes para realizar actividades académicas”, admitieron.
La ministra calificó la situación enfrentada durante el año académico como un ejercicio de “heroísmo cotidiano” y explicó que entre 10.000 y 22.000 estudiantes estuvieron en “condiciones excepcionales”, sobre todo aquellos con mayores dificultades de movilidad o acceso a internet.
“Ha habido que disminuir en cada territorio, de acuerdo a particularidades, la admisión, el servicio de seminternado, los días de presencialidad. Se caminan largas distancias tanto por los niños como por sus familias como por los maestros”, afirmó.
Las autoridades informaron además que la educación especial concluirá el curso antes que el resto del sistema debido a los problemas de movilidad y transporte, mientras que las escuelas vinculadas al deporte y la cultura también adelantarán sus calendarios.










