LIMA, Perú — El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, reaccionó este miércoles a un reportaje publicado por la revista Politico que sostiene que el Pentágono mantiene tropas y armamento listos en el Caribe para ejecutar una eventual acción militar contra la Isla si el presidente Donald Trump autoriza la operación.
A través de un mensaje publicado en X, el funcionario cubano acusó al medio estadounidense de promover un escenario bélico contra La Habana. “La revista estadounidense Politico continúa incitando a la guerra contra Cuba. Proclama que todo está listo y solo falta la aprobación de Trump”, escribió Fernández de Cossío.
El vicecanciller cuestionó además la legitimidad de una posible intervención militar: “¿No falta un motivo que justifique matar, mutilar, provocar destrucción y miseria, más correr el riesgo seguro de perder vidas propias?”, añadió.
El reportaje de Politico asegura que el Pentágono lleva meses posicionando fuerzas navales, tropas y armamento en el Caribe con capacidad para actuar rápidamente contra el régimen cubano. Según la publicación, las opciones evaluadas irían desde ataques de precisión hasta operaciones destinadas a capturar a dirigentes de La Habana, en un esquema similar al utilizado por Washington contra el dictador venezolano Nicolás Maduro.
El medio afirmó además que la presencia militar estadounidense en la región permitiría ejecutar acciones inmediatas, aunque señaló que una invasión terrestre de gran escala requeriría refuerzos adicionales.
Ni la Casa Blanca ni el Pentágono confirmaron oficialmente la información. Politico indicó que la administración Trump remitió las preguntas al Departamento de Defensa, mientras que la Marina estadounidense evitó comentar sobre despliegues en curso. El Comando Sur tampoco respondió a las solicitudes del medio, según el reporte.
Las declaraciones de Fernández de Cossío se producen apenas días después de que el propio diplomático asegurara públicamente que Cuba “está lista para el diálogo” con Estados Unidos para abordar asuntos bilaterales, aunque insistió en que la Isla “no representa ninguna amenaza” para Washington y rechazó cualquier intento estadounidense de influir sobre el sistema político cubano.
La tensión entre ambos gobiernos se ha incrementado en las últimas semanas tras nuevas sanciones económicas, restricciones energéticas y la acusación formal presentada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra Raúl Castro y otros cinco exmilitares del régimen por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996. Al mismo tiempo, altos funcionarios de la administración Trump han endurecido su retórica contra La Habana.
El mismo miércoles en que apareció el reporte de Politico, el secretario de Estado Marco Rubio volvió a presentar a Cuba como un problema de seguridad nacional para Estados Unidos. Durante una reunión de gabinete en la Casa Blanca, Rubio afirmó que “tener un Estado fallido a 90 millas de nuestras costas es una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos” y calificó al liderazgo castrista como “un grupo de comunistas incompetentes”.










