LIMA, Perú — La Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba lanzó este miércoles una ofensiva diplomática ante organismos parlamentarios internacionales al advertir sobre lo que calificó como una “real y peligrosa amenaza de agresión militar directa” por parte de Estados Unidos, en medio del creciente deterioro de las relaciones entre ambos países.
La declaración fue enviada a una decena de organizaciones interparlamentarias internacionales y está firmada por el presidente de la Asamblea Nacional y del Consejo de Estado, Esteban Lazo Hernández. Entre los destinatarios figuran la Unión Interparlamentaria (UIP), el Foro Parlamentario de los BRICS, el PARLATINO, el PARLASUR y ParlAmericas.
En las comunicaciones, el régimen cubano pidió “movilización y pronunciamientos de apoyo a la justa y legítima causa del pueblo de Cuba” para impedir lo que describió como “una aventura militar” contra la Isla.
Según el documento oficial, una eventual acción militar “provocaría una catástrofe humanitaria y desestabilizaría la región de América Latina y el Caribe como Zona de Paz”, además de generar “consecuencias incalculables también para el mundo”.
La iniciativa ocurre en un momento de máxima tensión bilateral tras recientes medidas de Washington contra el aparato político y militar castrista.
La Asamblea también rechazó las sanciones impulsadas por la administración del presidente Donald Trump, a las que responsabilizó de “recrudecer, a niveles extremos, el bloqueo económico, comercial y financiero” y el “cerco energético” sobre la Isla.
Asimismo, el texto denunció la acusación formal presentada el pasado 20 de mayo por el Departamento de Justicia estadounidense contra Raúl Castro y cinco exmilitares cubanos por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996, incidente en el que murieron cuatro cubanoamericanos.
Esteban Lazo calificó esa acusación como un “acto ilegítimo y despreciable, de marcada manipulación deshonesta y política”, mientras describió a Hermanos al Rescate como una “organización terrorista radicada en Miami”.
El pronunciamiento parlamentario se suma a recientes declaraciones de altos funcionarios de la dictadura que han denunciado la escalada de presión por parte de Washington.
Una amenaza a la seguridad de EE.UU.
En las últimas semanas, la administración Trump ha endurecido las sanciones contra figuras vinculadas al conglomerado militar GAESA, ha restringido mecanismos de financiamiento y suministro energético hacia Cuba y ha impulsado acciones judiciales relacionadas con antiguos casos atribuidos al régimen. Al mismo tiempo, dirigentes republicanos y aliados de la Casa Blanca han incrementado su retórica sobre la necesidad de acelerar un cambio político en la Isla.
Este miércoles, el secretario de Estado de Estados Unidos, el cubanoamericano Marco Rubio, volvió a calificar este miércoles a Cuba como un “Estado fallido” y una amenaza para la seguridad nacional estadounidense, al tiempo que aseguró que Washington mantiene conversaciones con La Habana y busca un “buen resultado” para los habitantes de la Isla.
“Tener un Estado fallido a 90 millas de nuestras costas es una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos”, dijo Rubio durante una reunión de gabinete encabezada por el presidente Donald Trump en la Casa Blanca.
El jefe de la diplomacia estadounidense vinculó la situación de Cuba con el modelo político y económico impuesto por el régimen. “Cuba está en un gran problema porque está dirigida por un montón de comunistas incompetentes y, si ser comunista es malo, ser un comunista incompetente es lo peor”, afirmó.
Rubio también dijo que el Gobierno estadounidense seguirá hablando con las autoridades cubanas. “Hablaremos con ellos, trabajaremos en ello; queremos algo bueno para el pueblo cubano y, con suerte, habrá un buen resultado para ellos. Tiene que haberlo”, declaró durante la misma sesión de gabinete.










