MIAMI, Estados Unidos ― Los ciudadanos estadounidenses detenidos brevemente en el Aeropuerto Internacional de Miami tras participar en Cuba en actividades por el centenario de Fidel Castro serían integrantes de la llamada Brigada del Centenario de Fidel, organizada por Venceremos Brigade y la National Network on Cuba (NNOC).
La coincidencia de las fechas, el motivo del viaje, el regreso colectivo y el uso de Miami como punto de conexión permite identificar el contingente, pero ni las autoridades estadounidenses ni sus organizadores han revelado quiénes fueron seleccionados para los interrogatorios.
Varios de los viajeros fueron enviados a una inspección secundaria de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés), según funcionarios citados bajo anonimato por Associated Press (AP). A algunos les ocuparon teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos para examinarlos. Las autoridades se habían preparado para interrogar a decenas de activistas, pero un número mucho menor cumplió los criterios para la revisión reforzada. Todos fueron finalmente liberados y autorizados a entrar en Estados Unidos. AP no publicó el número exacto ni los nombres de los retenidos.
La Brigada del Centenario de Fidel había anunciado un viaje a Cuba entre el 1 y el 15 de agosto de 2026, exactamente antes del operativo aeroportuario referido por AP. La convocatoria buscaba reunir a 150 brigadistas durante dos semanas y aclaraba que la tarifa estimada de 1.950 dólares no incluía los pasajes de ida y vuelta a Miami. Una publicación de Venceremos Brigade en Facebook informó después que el contingente movilizó a más de 100 voluntarios en dos aviones chárter. Ninguna de las dos organizaciones ha confirmado públicamente que todos los pasajeros de esos vuelos fueran sometidos a revisión.
La convocatoria definía a los participantes como personas procedentes de un espectro político amplio, desde activistas veteranos de solidaridad con el régimen cubano hasta interesados que viajarían por primera vez. Para ser aceptados debían coincidir con los “puntos de unidad” de Venceremos Brigade y asistir a tres sesiones preparatorias obligatorias que incluían capacitación legal, información logística y formación política. Los organizadores presentaron el viaje como una experiencia de trabajo voluntario, entrega de ayuda y educación ideológica, y afirmaron que acudirían a la Isla “no como turistas, sino como camaradas”.
La presencia de integrantes de Venceremos Brigade en los actos oficiales del centenario quedó documentada el 12 de agosto por el periódico estatal cubano Trabajadores. El medio informó que miembros de la organización procedentes de Estados Unidos asistieron al foro sobre solidaridad del coloquio “Fidel: legado y futuro”, celebrado con la presencia de Miguel Díaz-Canel y otros dirigentes del régimen. Los brigadistas corearon “¡Abajo el bloqueo!” y “¡Cuba, Cuba, Cuba, Venceremos te saluda!”. El coloquio reunió, según esa publicación, a unos 1.500 delegados, alrededor de mil de ellos extranjeros.
Algunos nombres sí aparecen públicamente asociados con el contingente o con los actos de La Habana, pero ninguna fuente confirma que correspondan a personas detenidas en Miami. Angel Marie, militante de Venceremos Brigade, anunció el 11 de agosto: “Me uniré a esta Brigada del Centenario de Fidel de 150 integrantes”. La publicación no precisa cuándo regresó a Estados Unidos ni si fue sometida a inspección secundaria.
Onyesonwu Chatoyer, copresidenta de NNOC y miembro de la directiva de Venceremos Brigade, intervino en el foro habanero del 12 de agosto. “La solidaridad con Cuba es inquebrantable. Desafiaremos el bloqueo mientras exista”, declaró durante el encuentro. Gloria La Riva, coordinadora del Hatuey Project y activista estadounidense, también habló en ese acto; una emisora de California la entrevistó desde Miami el 17 de agosto y señaló que acababa de regresar de La Habana. Sin embargo, ni la crónica del foro ni la entrevista radial aseguran que Chatoyer o La Riva viajaran en los vuelos inspeccionados o estuvieran entre las personas retenidas.
Hasta el 21 de agosto, por tanto, la identificación verificable llega únicamente al nivel del colectivo: los detenidos serían miembros de la delegación estadounidense vinculada a la Brigada del Centenario de Fidel.
Venceremos Brigade se presenta como el proyecto de solidaridad entre Estados Unidos y Cuba más antiguo de su tipo y asegura haber llevado a casi 10.000 personas a la Isla durante 56 años. Su programa combina trabajo voluntario, educación política y oposición a las restricciones estadounidenses. NNOC, la otra organizadora del contingente, afirma reunir a más de 65 organizaciones estadounidenses contrarias al embargo y mantiene vínculos de trabajo con el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP).
El operativo coincidió con una nueva ofensiva del Gobierno de Donald Trump contra el ICAP y las redes estadounidenses de solidaridad con el régimen de La Habana. El secretario de Estado, Marco Rubio, declaró el 20 de agosto: “Hace apenas unos días, el régimen intentó utilizar el centenario del cabecilla comunista y déspota Fidel Castro para revitalizar esta red subversiva, trasladando a La Habana una nueva brigada de simpatizantes internacionales para relacionarse con funcionarios del régimen”.
NNOC y otras organizaciones integrantes del movimiento rechazaron previamente las acusaciones del Departamento de Estado, calificaron su informe sobre las redes cubanas de influencia como una ofensiva “macartista” y sostuvieron que sus viajes, campañas y entregas de ayuda son legales.
La legislación estadounidense no autoriza los viajes turísticos a Cuba, pero mantiene 12 categorías de desplazamientos permitidos mediante licencias generales o específicas, entre ellas actividades educacionales, proyectos humanitarios, apoyo al pueblo cubano y determinadas reuniones profesionales. Corresponde a cada viajero demostrar que cumplió las condiciones y conservar los registros de sus transacciones. CBP, por su parte, puede examinar dispositivos electrónicos en la frontera y retenerlos para una inspección adicional.
Los viajeros liberados todavía podrían enfrentar acciones legales si las autoridades encuentran pruebas de transacciones prohibidas. AP indicó que, al cierre de su reporte, se desconocía si los teléfonos, computadoras y tabletas ocupados habían sido devueltos.










