MIAMI.- Vecinos de distintos barrios de La Habana protagonizaron la noche de este viernes cacerolazos y protestas espontáneas en medio del creciente malestar por los prolongados apagones que afectan a gran parte del país.
Colaboradores de Cubanet dentro de la isla reportaron manifestaciones en Marianao, municipio Plaza, Jesús María, Habana Vieja, Pueblo Nuevo, en el municipio Centro Habana, así como en la zona de Belascoaín, también en Centro Habana. En este lugar los locales salieron a la calle a manifestarse y pidieron el fin de la dictadura. Otros reportes señalan protestas en el barrio de Párraga, Arroyo de Naranjo, donde residentes llegaron a cerrar una calle y prendieron fuego a objetos en medio de la calle. Previamente vencimos del reparto Bahía en Habana del Este también habían protestado.
Los vecinos golpeaban calderos y utensilios de cocina mientras gritaban consignas contra el sistema comunista y los apagones y, que en algunos casos superaron las 12 horas continuas, y en otros, hasta casi un día completo.
En varios de los barrios donde ocurrieron las protestas, el servicio eléctrico fue restablecido poco después de iniciados los cacerolazos, según reportaron los colaboradores de este medio. Vecinos señalaron que la corriente regresó tras varios minutos de manifestaciones y ruido en las calles.
De acuerdo con testimonios recogidos por Cubanet, agentes de la policía acudieron a algunos de los puntos donde se produjeron las protestas. En la esquina de Salud y Belascoaín, en Centro Habana, un hombre fue detenido tras participar en el cacerolazo.
Según relataron testigos, el hombre tenía un caldero en la mano cuando fue arrestado por los agentes. “Lo cogieron mansito en medio de la calle y la gente no hizo nada”, contó un vecino. El detenido reside cerca del lugar, en la calle Santiago, entre Salud y Zanja.
Las protestas ocurren en medio de una crisis energética cada vez más grave en Cuba. La falta de combustible, el deterioro de las termoeléctricas y la falta de mantenimiento en el sistema eléctrico han provocado apagones prolongados en todo el país, especialmente durante las noches.
La situación energética se suma a una profunda crisis económica y alimentaria. En la isla escasean productos básicos como arroz, aceite, harina y carne, mientras la inflación y la dolarización parcial de la economía han deteriorado aún más el poder adquisitivo de la población.








