MIAMI, Estados Unidos ― El escritor Leonardo Padura afirmó que en Cuba “se ha somatizado la pobreza”, que “la gente la ha asumido, tratando de sobrevivir”, y que esa resignación convive con “mucho descontento e inconformidad” sin que existan movimientos organizados contra el Gobierno. Lo dijo en una entrevista con la agencia EFE en Barcelona, horas antes de recibir este miércoles el Premio Liber 2026 al autor hispanoamericano más destacado.
Padura sostuvo que vivir en esas condiciones supone “mucho desgaste psicológico”. Aunque reconoció que en algunos aspectos es un privilegiado frente a sus compatriotas, dijo que sufría los apagones, la falta de agua y la escasez de combustible.
La afirmación atribuida a Padura pasa por alto la existencia de organizaciones opositoras como la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), las Damas de Blanco y el Partido por la Democracia Pedro Luis Boitel, entre otras. Estas son organizaciones opositoras cuyos integrantes han sufrido encarcelamiento, hostigamiento, exilio y restricciones para reunirse y actuar públicamente. La limitada capacidad de movilización de estas organizaciones no equivale a su inexistencia sino es una muestra del carácter represivo del régimen cubano, pero Padura lo pasa por alto.
El novelista dirigió su crítica más directa a la política de Washington hacia La Habana. “La situación de esperanza de 2016 se ha convertido en un infierno cotidiano para la mayoría de la gente de la Cuba de hoy. Yo me hago una pregunta elemental: ¿Esa política estadounidense quiere cambiar el régimen cubano? Porque no lo ha conseguido y lo que sí ha pasado es que se hace sufrir a los cubanos”, opinó.
Según su lectura, hoy “están castigando al Gobierno cubano, pero el gobierno cubano sigue y es la gente de Cuba la que está sufriendo”.
Esa distinción entre el Gobierno y la población la atribuyó a una conversación con el escritor español Manuel Vázquez Montalbán, en una entrevista que ambos mantuvieron en La Habana en 1991.
Padura también recordó que hace 10 años hubo un momento de “esperanza, de pensar que podían cambiar muchas cosas, aunque el Gobierno cubano no lo aprovechó como debió”, y que después llegaron Donald Trump, la pandemia, Joe Biden —que “no cambió nada con respecto a la política de Cuba”— y de nuevo Trump con “una política muy agresiva”.
En el plano literario, el escritor aseguró haber terminado la primera versión de una novela protagonizada otra vez por el expolicía Mario Conde, que cumplirá 70 años y deberá localizar a una mujer que recibió una herencia procedente de España. Mientras su anterior entrega con el mismo personaje, Personas decentes, transcurría en 2016, durante el deshielo con Barack Obama en la Casa Blanca, la nueva muestra la Cuba de 2025 “como si fueran dos países distintos”.
En septiembre de 2025, al presentar Morir en la arena en Madrid, Padura dijo que en la Isla regía el “sálvese quien pueda” e hizo suyo el axioma de que “la miseria crea miserables”, con un incremento de los robos, la violencia y la desigualdad. Entonces ilustró la brecha con una cuenta doméstica: “Un cartón de huevos vale 3.000 pesos, cuando una jubilación como la de los personajes de la novela anda por los 2.000”.
El galardón que recibe este miércoles lo concede la Federación de Gremios de Editores de España, que lo anunció el 28 de agosto. El jurado destacó “su capacidad para contar historias que, partiendo de la investigación, indagan en la verdad, la culpa, la amistad y el peso de la historia sobre las vidas individuales”, además de “una trayectoria de gran proyección internacional” y “la riqueza de registros y géneros” de su obra. La entrega tiene lugar en el Museu Nacional d’Art de Catalunya, en el marco de la Feria Internacional del Libro Liber 2026.
“Que hoy me entreguen el Premio Liber es muy satisfactorio, porque todos los premios honoríficos tienen un valor muy especial, los dan personas que creen que tu obra merece el reconocimiento”, aseguró el autor, que llegó a Barcelona desde el Festival Latinoamericano de Biarritz, en Francia, donde el lunes habló ante 900 personas y firmó libros durante hora y media.
Padura, que reside en el mismo barrio habanero donde nació y ha descartado emigrar, dedica seis meses del año a escribir y los otros seis a la promoción. Tras recoger el premio viajará el jueves a Córdoba para participar en el festival Cosmopoética, la próxima semana estará en Madrid y luego irá a México.









