MADRID, España.- El liniero Edisvey Rolando Pérez Rodríguez, de 32 años, falleció este jueves en un accidente laboral mientras participaba en trabajos de mantenimiento de la red eléctrica en La Habana.
El trabajador pertenecía a la Empresa Eléctrica de Sancti Spíritus y formaba parte de una brigada de esa provincia desplazada a la capital para realizar labores en el sistema eléctrico.
La Unión Eléctrica (UNE) confirmó el fallecimiento mediante un mensaje escueto difundido en sus redes sociales.
“Hacemos llegar nuestras más sentidas condolencias a familiares, amigos y compañeros de trabajo”, señaló la entidad estatal, que precisó que Pérez Rodríguez murió durante “acciones de mantenimiento” realizadas por la brigada espirituana en la capital.
La UNE no explicó cómo ocurrió el accidente, qué tarea ejecutaba específicamente el liniero en el momento de su muerte, ni informó si se abrió una investigación para determinar las causas y posibles responsabilidades.
El accidente ocurre en un contexto particularmente complejo para el sistema electroenergético nacional. Cuba atraviesa la peor crisis energética de las últimas décadas, marcada por frecuentes averías en las centrales termoeléctricas, escasez de combustible y déficits de generación que provocan extensos apagones en gran parte del país.
La situación ha incrementado la presión sobre los trabajadores del sector eléctrico, responsables de atender interrupciones del servicio y reparar infraestructuras deterioradas en condiciones operativas cada vez más exigentes.
En los últimos años se han registrado varios accidentes mortales durante reparaciones y trabajos en redes eléctricas, mientras trabajadores del sector han denunciado carencias de equipos de protección, herramientas y otros recursos indispensables para desempeñar sus funciones con seguridad.
Entre las muertes más recientes está la de Osmani Rosales Núñez, de 39 años, quien falleció cuando realizaba trabajos en la zona de Tenería, entre las calles Neptuno y Ceres.
Otro caso rque refleja los riesgos de este tipo de trabajo es el de Osmani Hernández, de 36 años, quien perdió ambos brazos tras sufrir una descarga eléctrica el 12 de septiembre de 2025 mientras reparaba una avería en la calle Pepe Prieto, en San Miguel del Padrón, La Habana. El contacto con un conductor partido le provocó quemaduras graves que obligaron a amputarle las dos extremidades. Casi un año después del accidente, Hernández continúa esperando que la Empresa Eléctrica de La Habana cumpla la promesa de terminar la vivienda que él había comenzado a construir antes de quedar discapacitado.
En 2025, Cuba registró 664 accidentes laborales, 38 trabajadores fallecidos y 701 lesionados, según estadísticas oficiales. El sector de Electricidad, Gas y Agua contabilizó cinco muertes ese año.








