MIAMI, Estados Unidos. – Pablo Vega, conocido como Pablito, un jubilado ciego que trabajó durante más de 30 años en la empresa Acopio, falleció tras ser golpeado y asaltado tras retirar su pensión de un cajero automático, según denunció en Facebook la usuaria identificada como Kiryat Poey. El hecho, ocurrido el pasado viernes en la madrugada, se suma a otros episodios recientes de violencia contra personas vulnerables en la Isla, en un contexto de creciente precariedad social y económica.
De acuerdo con la publicación citada, Vega “había perdido la vista a causa de la diabetes y, aun así, seguía enfrentando la vida con dignidad”. Vivía solo, aunque “siempre cerca de sus hermanos y familiares, quienes no lo abandonaban y constantemente le tendían la mano”. Recibía una pensión mensual de 2.800 pesos cubanos (CUP), que “apenas le alcanzaba para sus medicamentos y algo de comida”.
Según el relato difundido en redes sociales, el viernes se levantó a las 4:00 de la madrugada para hacer la cola en el banco debido a la escasez de efectivo y la precariedad de los cajeros automáticos. Mientras esperaba, “unos jóvenes lo vieron” y “en lugar de respetar su condición de hombre ciego y anciano, lo golpearon brutalmente y le arrebataron el poco dinero que llevaba”.
La publicación afirma que Vega logró regresar con vida a su vivienda y que sus hermanas, al verlo golpeado, lo llevaron de inmediato al médico. “Pero hoy [lunes 23 de febrero], lamentablemente, falleció como consecuencia de los golpes recibidos”, señala el texto.
Hasta el momento, no consta un parte oficial de las autoridades sobre el hecho ni información pública sobre la identificación o detención de los presuntos agresores.
La denuncia concluye: “Esto no es solo un hecho aislado. Es un reflejo doloroso de la violencia que están sufriendo nuestros ancianos”. Y añade: “La violencia contra los ancianos no puede seguir siendo parte de nuestra realidad”.
El caso ocurre en medio de las dificultades persistentes para acceder a efectivo en la banca estatal, una situación que ha provocado largas filas en sucursales de todo el país, especialmente entre jubilados que dependen de sus pensiones en efectivo para adquirir alimentos y medicamentos.
El episodio también recuerda otros hechos recientes de violencia contra personas en situación de vulnerabilidad. El pasado 20 de febrero, el diario independiente 14ymedio informó sobre la muerte de Agustín, un hombre en situación de calle conocido como Bin Laden, en Cárdenas, Matanzas, tras ser presuntamente incendiado por un joven de 18 años mientras dormía en la vía pública.
Según ese reporte, el sospechoso fue arrestado, aunque “las autoridades no han publicado un parte oficial amplio sobre el suceso ni sobre el estado procesal del detenido”.
14ymedio precisó que el ataque fue denunciado en redes sociales por el usuario Christian Arbolaez y que la víctima fue trasladada inicialmente a un hospital en Cárdenas y luego al Hospital Universitario “Faustino Pérez”, donde falleció debido a la gravedad de las quemaduras.
Aunque el Gobierno evita el término indigencia y emplea la expresión “personas con conducta deambulante”, incluso la prensa oficial ha reconocido el fenómeno. Un reportaje del diario Trabajadores reveló que entre 2014 y 2023 se registraron al menos 3.690 personas en esta situación atendidas por el sistema de asistencia social.
En 2025, la entonces ministra de Trabajo y Seguridad Social, Marta Elena Feitó, negó públicamente la existencia de mendigos en Cuba. Tras la reacción pública a sus declaraciones, la funcionaria fue separada del cargo.









