LIMA, Perú — El primer ministro cubano, Manuel Marrero Cruz, defendió este lunes al conglomerado empresarial militar GAESA frente a las recientes sanciones impuestas por Estados Unidos y aseguró que los esfuerzos de Washington por debilitar económicamente al régimen no lograrán sus objetivos.
A través de una serie de mensajes publicados en la red social X, Marrero respondió a las crecientes presiones de la Administración de Donald Trump y a las declaraciones del secretario de Estado, Marco Rubio, quien en las últimas semanas ha señalado a GAESA como uno de los principales pilares económicos y políticos de la dictadura castrista.
El primer ministro sostuvo que las medidas estadounidenses forman parte de una estrategia destinada a estrangular financieramente a la Isla.
«El GAE está presente en ámbitos vitales, en medio de una persecución feroz de sus operaciones. El objetivo de todas las medidas es el mismo: asfixiarnos. No lo han logrado, pese a todas las presiones, ni lo lograrán», afirmó.
Las declaraciones se producen pocos días después de que Washington ampliara las sanciones contra entidades vinculadas al conglomerado militar, identificado por las autoridades estadounidenses como un actor central en sectores estratégicos para el régimen, incluidos el turismo, el comercio y los servicios financieros.
Marrero respaldó además el discurso pronunciado el sábado por Miguel Díaz-Canel durante el acto por el cumpleaños 95 de Raúl Castro y el 65 aniversario del Ministerio del Interior (MININT), celebrado en La Habana.
Según el primer ministro, el mandatario cubano explicó que las acciones estadounidenses buscan limitar las fuentes de ingresos del país.
«Como expresó el presidente Díaz-Canel en su reciente discurso, el ataque del gobierno de EE.UU. contra el GAE ha sido fríamente calculado. Responde a su afán de destruir las vías que Cuba ha encontrado para enfrentar una despiadada guerra económica», escribió.
En otro de sus mensajes, Marrero rechazó las acusaciones de corrupción y enriquecimiento formuladas por Washington contra la estructura empresarial controlada por las Fuerzas Armadas.
«Si los recursos generados por el GAE fueran para unos pocos, como dicen, al gobierno de EE.UU. no le importaría. Pero han ayudado a mantener y desarrollar conquistas sociales y a fomentar sectores estratégicos. Eso afecta su plan, que busca eliminar todo lo que beneficia al pueblo», sostuvo.
La defensa oficial de GAESA llega en medio de una profunda crisis económica marcada por apagones, escasez de combustible, caída de ingresos por turismo y crecientes dificultades para atraer inversión extranjera, factores que han incrementado la atención internacional sobre el papel que desempeña el conglomerado militar dentro de la economía de la Isla.
Por demás, los argumentos expuestos por el régimen contrastan con indicadores oficiales que reflejan el deterioro de sectores que supuestamente se han beneficiado de las inversiones de GAESA.
El pasado 22 de mayo, el secretario de Estado de Estados Unidos acusó a GAESA de desviar millonarios recursos para “enriquecer a las élites de La Habana” y financiar operaciones de influencia en el extranjero, en una declaración emitida tras la detención en Miami de una ciudadana cubana vinculada a la cúpula de esa estructura empresarial.
La declaración oficial del Departamento de Estado se produjo luego de que Rubio ordenara revocar la residencia permanente de Adys Lastres Morera, hermana de Ania Guillermina Lastres Morera, identificada por Washington como presidenta ejecutiva de GAESA y general de brigada de las FAR.
Por esas fechas, Adys Lastres fue arrestada por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y permanece bajo custodia federal.
Rubio sostuvo que el conglomerado ha servido para concentrar riqueza en manos de un reducido grupo cercano al poder, en lugar de atender las necesidades de la población. Según afirmó, GAESA permite a “un pequeño círculo de élites del régimen saquear los recursos restantes de la Isla”, acumulando hasta 20.000 millones de dólares en fondos ilícitos en cuentas ocultas en el exterior.
El jefe de la diplomacia estadounidense contrastó esa supuesta fortuna con la crisis económica que enfrenta la población cubana. “Mientras los cubanos de a pie soportan apagones diarios y escasez grave de alimentos, combustible y medicamentos, las riquezas mal habidas de GAESA no se gastan en reparar la red eléctrica en colapso, abastecer las farmacias vacías ni alimentar a las familias hambrientas”, afirmó.
Rubio señaló además a Ania Guillermina Lastres Morera como la principal responsable de administrar activos internacionales que, según Washington, “no se utilizan para mejorar la vida del pueblo cubano, sino para financiar los lujosos estilos de vida de los miembros de la familia Castro y otras élites del régimen, y para financiar operaciones de influencia en el exterior”.










