MIAMI.-El fiscal general de Florida, James Uthmeier, aseguró que las autoridades están avanzando con seriedad en la investigación sobre el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate, ocurrido en 1996, y subrayó que el caso no quedará sin esclarecer.
“Lo estamos tomando en serio y no dejaremos ningún detalle sin investigar”, afirmó el funcionario durante una visita a Miami, en declaraciones ofrecidas a Telemundo 51.
Uthmeier recordó que el caso fue reabierto el pasado 4 de marzo, en el marco del 30 aniversario del ataque del 24 de febrero de 1996, cuando cazas MiG de la Fuerza Aérea cubana derribaron dos avionetas civiles Cessna en aguas internacionales. En el incidente murieron tres ciudadanos estadounidenses y un residente permanente de Estados Unidos.
El fiscal explicó que la investigación busca determinar responsabilidades por la orden de derribo, que, según distintas versiones, habría sido emitida por Raúl Castro, entonces ministro de las Fuerzas Armadas de Cuba.
“Estamos trabajando mano a mano con la fiscalía federal aquí en el sur de Florida. Es una prioridad porque hay víctimas del castrismo y tiene que existir justicia”, sostuvo.
Aunque evitó ofrecer detalles específicos sobre el avance del expediente, Uthmeier señaló que la investigación no interferirá con posibles gestiones diplomáticas entre Washington y La Habana. “No vamos a interferir en esos procesos, pero Florida tiene una autoridad propia en este caso”, puntualizó.
El funcionario también indicó que la reapertura del expediente responde a la aparición de nuevos elementos vinculados al caso, según reportes citados por el periodista del Capitolio de Florida Forrest Saunders. Asimismo, explicó que la fiscalía estatal trabaja ahora en coordinación con el gobierno federal, luego de que intentos previos de presentar cargos fueran frenados durante la administración de Joe Biden.
El derribo de las avionetas, perpetrado por el régimen cubano, ha permanecido durante décadas sin resultados judiciales definitivos. En 2003, fiscales federales acusaron a un alto mando de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba y a dos pilotos, pero el proceso quedó estancado.
Durante años, legisladores del sur de Florida y figuras del exilio han presionado para reactivar el caso. A mediados de febrero, la senadora Ashley Moody y los congresistas Mario Díaz-Balart, María Elvira Salazar y Carlos A. Giménez solicitaron al Departamento de Justicia que presentara cargos formales contra Raúl Castro.
El grupo Hermanos al Rescate, con sede en Miami, realizaba en la década de 1990 vuelos de patrullaje sobre el estrecho de Florida para localizar a migrantes cubanos en peligro. Investigaciones posteriores revelaron que agentes de inteligencia cubanos infiltrados en la organización habrían transmitido información sobre sus rutas de vuelo, lo que facilitó el ataque.
Ahora, una grabación que vincularía directamente a Raúl Castro podría convertirse en una pieza clave dentro de la investigación, que busca finalmente establecer responsabilidades por uno de los episodios más graves en la relación entre Estados Unidos y Cuba.







