LA HABANA.- La Guardia Costera de Estados Unidos repatrió a Cuba a 14 migrantes que habían sido interceptados en una embarcación rústica cerca de cayo Elbow, en las Bahamas. Otro integrante del grupo fue evacuado a tierra para recibir atención médica especializada.
Aunque la devolución se efectuó el jueves 10 de septiembre, la embarcación había sido localizada una semana antes, el día 3, aproximadamente a 13 millas al oeste de cayo Elbow.
Según una declaración oficial, una tripulación aérea de Operaciones Aéreas y Marítimas de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) notificó el avistamiento al Sector Key West. La Guardia Costera movilizó entonces al guardacostas Pablo Valent y a una embarcación de la estación de Marathon.
Los agentes trasladaron a bordo a los 15 cubanos para comprobar sus identidades y determinar el procedimiento correspondiente. Posteriormente, los migrantes fueron transferidos al guardacostas William Flores, cuya tripulación llevó a 14 de ellos de regreso a Cuba.
La Guardia Costera no reveló la identidad ni el estado de salud de la persona evacuada. Según sus protocolos, quienes son interceptados reciben alimentos, agua, alojamiento temporal y atención médica básica mientras permanecen a bordo.
“Los cubanos no deberían arriesgar sus vidas en el mar para intentar entrar ilegalmente en Estados Unidos”, declaró el teniente comandante Jon Girot, oficial de enlace de la Guardia Costera y agregado del Departamento de Seguridad Nacional en la Embajada estadounidense en La Habana.
Girot aseguró que las autoridades mantienen una presencia reforzada en la región y coordinan sus operaciones con agencias federales, estatales y locales para interceptar las embarcaciones que intentan realizar el peligroso trayecto.
La operación forma parte de Vigilant Sentry, un dispositivo que despliega medios aéreos, marítimos y terrestres en el estrecho de Florida, el Paso de Barlovento, el Paso de la Mona y otras zonas del Caribe. Su objetivo declarado es proteger vidas en el mar e impedir la entrada irregular a Estados Unidos y sus territorios.
Menos travesías, pero el peligro continúa
Los viajes en embarcaciones precarias son ahora menos frecuentes que durante los años de mayor éxodo marítimo cubano. En el año fiscal 2022, la Guardia Costera interceptó a 6.182 cubanos, mientras que entre octubre de 2022 y julio de 2023 había registrado otros 6.897 encuentros.
Sin embargo, las travesías no han desaparecido. En junio de este año, la Guardia Costera repatrió a otros 27 cubanos interceptados en el canal de Yucatán. La embarcación se estaba llenando de agua, no tenía combustible ni provisiones y corría peligro de hundirse cuando fue localizada por el guardacostas Raymond Evans.
Las rutas tampoco se limitan al estrecho de Florida. Algunos cubanos intentan alcanzar México, Bahamas, Islas Caimán o Jamaica, desde donde esperan continuar hacia Estados Unidos o establecerse temporalmente. Esos viajes pueden terminar en detenciones, procesos judiciales o devoluciones a la Isla.
El Ministerio del Interior cubano informó en junio que 740 personas habían sido retornadas al país durante los primeros seis meses de 2026 mediante 25 operaciones procedentes de Estados Unidos y de otros países de la región. La cifra incluye tanto deportaciones aéreas como devoluciones realizadas después de interceptaciones marítimas.
Pese a la reducción de las salidas por mar, la crisis económica, los apagones, la escasez de alimentos y medicamentos y la falta de perspectivas continúan empujando a numerosos cubanos a abandonar el país.









