MADRID, España.- La cantante británica Bonnie Tyler, conocida mundialmente por su poderosa voz rasgada y por éxitos como «Total Eclipse of the Heart», «It’s a Heartache» y «Holding Out for a Hero», murió a los 75 años en un hospital de Portugal, según confirmó su familia.
La artista, cuyo nombre real era Gaynor Hopkins, se encontraba ingresada desde mayo, después de haber sido sometida a una intervención intestinal de urgencia en la ciudad portuguesa de Faro, donde residía. De acuerdo con medios europeos, tras la operación permaneció en coma inducido y, aunque posteriormente despertó, su estado continuó siendo grave en cuidados intensivos.
La familia comunicó que el fallecimiento ocurrió de forma inesperada y pidió privacidad para afrontar el duelo. No se han ofrecido más detalles sobre la enfermedad por la que estaba siendo tratada.
Nacida el 8 de junio de 1951 en Skewen, Gales, Bonnie Tyler creció en una familia humilde y comenzó a cantar desde muy joven en clubes locales. Antes de alcanzar la fama trabajó en un supermercado y actuó en bares, hasta que fue descubierta por un cazatalentos y consiguió sus primeros contratos discográficos.
Su carrera despegó a finales de los años 70 con «It’s a Heartache», tema que la convirtió en una figura internacional. Sin embargo, su consagración definitiva llegó en 1983 con «Total Eclipse of the Heart», una balada épica compuesta por Jim Steinman que alcanzó el número uno en varios países y se convirtió en una de las canciones más reconocibles de la década.
La característica voz ronca de Tyler, convertida en su sello artístico, surgió tras una operación para extirparle nódulos en las cuerdas vocales. Lejos de frenar su carrera, aquella secuela terminó definiendo su identidad musical y la distinguió dentro del pop-rock internacional.
Durante su trayectoria publicó numerosos álbumes, realizó giras por distintos países y colaboró con artistas como Mike Oldfield, Andrea Bocelli, Cher y Giorgio Moroder. También representó al Reino Unido en el Festival de Eurovisión de 2013 con el tema «Believe in Me».
Además de su carrera musical, fue reconocida por labores filantrópicas y recibió el título de doctora honoris causa por la Universidad de Swansea. Su legado queda asociado a una voz inconfundible y a algunas de las baladas más emblemáticas de los años 80.









