MADRID, España.- La Embajada de Estados Unidos en La Habana anunció que reducirá sus días de operación presencial a tres jornadas por semana —martes, miércoles y jueves— “para conservar combustible y optimizar” su “uso de energía”.
En un comunicado oficial publicado en redes sociales este jueves, como “mensaje de rutina sobre servicios de visa”, la sede diplomática informó además que los lunes y viernes abrirá únicamente para atender “emergencias de ciudadanos estadounidenses”.
“Para conservar combustible y optimizar nuestro uso de energía, la Embajada de los Estados Unidos reducirá sus días de operación presencial a martes, miércoles y jueves y abrirá únicamente los lunes y viernes para emergencias de ciudadanos estadounidenses”, señala el texto divulgado por la Embajada.
La medida impactará de forma directa a los solicitantes que tenían trámites programados para los lunes y viernes. Según el comunicado, “todos los servicios de visa (incluyendo entrevistas, revisión de documentos y recolección de pasaportes) programados para los lunes y viernes serán reprogramados”.
La Embajada precisó que las personas afectadas serán notificadas de manera directa, por lo que pide no llamar por teléfono.
Hasta el momento, la Embajada no ha informado una fecha para retomar la operatividad presencial habitual ni ofreció detalles adicionales sobre cambios en otros servicios consulares fuera de los mencionados en el mensaje.
Crisis energética en Cubase se agrava en las últimas semanas
El anuncio de la Embajada ocurre en un escenario de deterioro del suministro eléctrico y de combustibles en Cuba, que se ha intensificado en las últimas semanas en un contexto de mayor presión de Washington sobre La Habana en el ámbito energético. El 29 de enero de 2026, la Casa Blanca informó que el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que declara una emergencia nacional y activa un mecanismo para imponer aranceles a bienes de países que “vendan o proporcionen” petróleo a la Isla; Reuters también reportó esa amenaza arancelaria vinculada al decreto.
En medio de la escasez, el gobernante Miguel Díaz-Canel anunció un paquete de medidas que ha sido comparado por analistas y ciudadanos con una versión renovada de la “Opción Cero” del Periodo Especial y que afecta directamente a la población cubana.
Entre las acciones divulgadas se incluyó la disminución del número de trabajadores presenciales en instituciones de salud, con el argumento de reducir movilidad y consumo. En ese marco, el Ministerio de Salud Pública de Cuba informó la reducción de la actividad quirúrgica planificada, manteniendo únicamente las cirugías urgentes y emergentes. En el sector bancario, el Banco Metropolitano comunicó ajustes de horario en parte de sus sucursales por la situación energética. El transporte ha sido reducido casi al límite y universidades han pasado a modalidad semipresencial.








