El portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Tommy Pigott, evitó este viernes confirmar o descartar una eventual intervención militar en Cuba al ser interrogado sobre un mensaje interno de las Fuerzas Armadas revelado por la red CBS News, aunque subrayó que la Casa Blanca mantiene abierta “una amplia gama de opciones” para proteger la seguridad nacional.
En declaraciones a la cadena estadounidense, el vocero reaccionó con cautela ante los reportes que señalan que el Ejército evalúa la disponibilidad de apoyo médico, unidades de policía militar y recursos logísticos para respaldar al Comando Sur en una eventual planificación dirigida a la Isla.
Al ser cuestionado de forma directa sobre los preparativos militares, Pigott aclaró que no se trataba “necesariamente de Cuba”, sino a la postura estratégica general de Washington.
Al respecto, el vocero diplomático estadounidense enfatizó que la administración norteamericana se guiará de forma permanente por su interés nacional. “El presidente (Donald Trump) tiene a su disposición una amplia gama de opciones para asegurar que se impongan”, subrayó.
Durante la entrevista, Pigott también endureció la calificación política hacia el régimen de La Habana, describiendo a la Isla como un territorio que “en esencia avanza hacia la condición de Estado fallido” y recordando su proximidad geográfica con el territorio estadounidense: “está muy cerca de nuestras costas”.
Asimismo, el funcionario acusó a la dictadura cubana de actuar como “un nexo de terrorismo político en el mundo”, señalando supuestas vinculaciones “con grupos en Estados Unidos”, mientras reiteró que el propósito final de la política exterior estadounidense sigue siendo “una Cuba donde los cubanos puedan ser libres, felices y prósperos”.
Frente a los cuestionamientos sobre el impacto de las sanciones de Washington en el desabastecimiento de combustible y los constantes apagones en la Isla, el portavoz atribuyó la parálisis del país a “las propias políticas incompetentes del régimen cubano”.
En ese sentido, Pigott denunció irregularidades en el manejo de los recursos energéticos durante la etapa de subsidios desde Caracas bajo la gestión del exdictador Nicolás Maduro. Según el portavoz, cuando la Isla recibía petróleo venezolano, las autoridades castristas “vendían el 60 % de ese suministro y se quedaban con el dinero”.
Respecto al alivio de la crisis civil, el vocero recordó la disposición de Washington para desembolsar un fondo de 100 millones de dólares en asistencia humanitaria, condicionado a que la entrega se ejecute de forma directa: “si llega directamente al pueblo cubano, no al régimen para que se la quede y la desvíe”.
Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump descartó este sábado la necesidad de recurrir al uso de la fuerza militar contra el régimen cubano y apostó por la vía de la negociación bilateral, en medio de las tensiones generadas por filtraciones que señalaban preparativos del Comando Sur para una eventual operación en la Isla.
Al salir de la Casa Blanca con destino a Knoxville, Tennessee, el mandatario fue interrogado por periodistas respecto a las informaciones que apuntaban a la reciente activación de consultas en las reservas militares estadounidenses. “Yo diría que Cuba y nosotros llegaremos a un acuerdo. No creo que necesitemos recurrir a la vía militar”, respondió Trump de manera informal ante los medios.
El gobernante vinculó su postura con la severa crisis multidimensional que atraviesa la Isla y con las aspiraciones de la comunidad cubanoestadounidense: “Cuba está fallando muy gravemente. Queremos ayudar a Cuba. Queremos abrir Cuba a nuestra gente. Tenemos grandes cubanoamericanos que quieren regresar”.










