MIAMI, Estados Unidos. – Delcy Rodríguez juró este lunes el cargo como «presidenta interina de Venezuela» ante la Asamblea Nacional, después de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ordenara durante el fin de semana que asumiera las funciones de jefa de Estado tras la captura de Nicolás Maduro en una operación militar de Estados Unidos.
La decisión del TSJ, emitida por su Sala Constitucional, dispuso que Rodríguez asumiera “el cargo de presidenta de la República Bolivariana de Venezuela, con el fin de garantizar la continuidad administrativa y la defensa integral de la nación”, y anunció que el máximo tribunal debatiría el “marco jurídico aplicable” para sostener el funcionamiento del Estado ante la “ausencia forzosa” del mandatario.
Maduro fue capturado en la madrugada del pasado sábado, 3 de enero, y fue trasladado a Nueva York, donde responderá ante la justicia federal estadounidense por cargos relacionados con drogas.
La crisis escaló al Consejo de Seguridad de la ONU, que celebró una reunión de urgencia este lunes. El secretario general António Guterres advirtió que la operación establece “un precedente peligroso”, mientras juristas citados por Reuters cuestionaron la legalidad de la captura por falta de autorización del Consejo, ausencia de consentimiento de Venezuela y por no encajar, según esos expertos, en un supuesto de legítima defensa.
Rodríguez, de 56 años, ocupaba la vicepresidencia desde 2018 y también ejercía como ministra del Petróleo. Ha sido descrita como una figura de peso dentro del chavismo y con estrecha coordinación política con su hermano Jorge Rodríguez, reelegido este lunes como presidente de la Asamblea Nacional.
Este lunes, Maduro se declaró inocente ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, en Manhattan. Durante la audiencia, afirmó: “Soy inocente. No soy culpable. Soy un hombre decente, el presidente de mi país”.
La comparecencia, descrita por AP como un trámite breve que anticipa una batalla legal prolongada, tuvo lugar alrededor del mediodía. Maduro y su esposa, Cilia Flores, escucharon la audiencia con audífonos para la traducción del inglés al español. Ambos fueron trasladados desde una cárcel federal de Brooklyn a un juzgado en Manhattan bajo escolta armada. Flores también se declaró inocente.








