MADRID, España.- El Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa (ICLEP) denunció que un agente de la Seguridad del Estado amenazó con enviar a prisión al periodista Austin Llerandi, director del medio comunitario Amanecer Habanero, por su participación en la elaboración y distribución de ese boletín independiente.
La denuncia fue presentada por el Observatorio Cubano de Libertad de Expresión (OCLE), perteneciente al ICLEP, después de que Llerandi fuera interrogado durante más de una hora este martes 14 de julio en la estación policial del municipio habanero de Marianao.
Según el relato del periodista, un oficial que se identificó como Rodrigo le comunicó que supuestamente estaba incurriendo en un “delito contra la seguridad del Estado” y le mostró un documento con su nombre, presentado como un expediente de instrucción penal.
Durante el interrogatorio, el agente mantuvo una actitud agresiva y le exigió que dejara de distribuir Amanecer Habanero. Además, tenía almacenada en su teléfono la edición más reciente del boletín y amenazó directamente al comunicador con enviarlo a prisión.
“Si distribuyes el boletín, la próxima llamada mía dale un beso a tu mujer en la barriga, que vas preso”, le dijo textualmente el oficial, en referencia a la esposa embarazada de Llerandi.
La organización indicó que las presiones comenzaron el día anterior, cuando el mismo agente se presentó en la vivienda de Lázaro Llerandi Capote, padre del comunicador, para conocer su paradero. Allí afirmó que las autoridades sabían dónde residía Austin Llerandi y conocían incluso la frecuencia con la que él y su esposa acudían al hospital por el embarazo.
Posteriormente, el periodista recibió una llamada en la que fue citado para presentarse a las 11:00 de la mañana del martes en la unidad policial de Marianao, bajo el argumento de que sostendrían una conversación relacionada con un “tema de seguridad”.
Durante el interrogatorio, el oficial también aseguró que las autoridades tenían “ubicados” a los demás integrantes del equipo de Amanecer Habanero y conocían sus direcciones y movimientos cotidianos. Aunque no mencionó nombres, la amenaza de posibles procesos penales se extendió a todos los periodistas vinculados a la publicación.
El OCLE consideró que la citación, la exhibición del supuesto expediente penal, las amenazas de encarcelamiento y la vigilancia sobre el entorno familiar de Llerandi constituyen mecanismos de intimidación dirigidos a impedir su trabajo informativo.
El organismo exigió el cese de las amenazas y del hostigamiento contra el periodista, su familia y el equipo de Amanecer Habanero, además de garantías para que puedan ejercer el derecho a informar sin sufrir represalias. También pidió a organizaciones internacionales y mecanismos de derechos humanos que den seguimiento al caso.









